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Ropa de seguridad

La ropa de seguridad contemporánea está sujeta a normas relativas al color y la superficie de los materiales fluorescentes así como también a las propiedades ópticas, dimensiones y emplazamiento de las huinchas reflectantes.

  • Pía Montalva

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Tipo de indumentaria cuya principal función consiste en resguardar a quienes la portan de distintas condiciones ambientales (físicas, químicas y mecánicas), permanentes u ocasionales, que podrían afectar su bienestar, por ejemplo: viento, lluvia, humedad, calor, fuego, luz, oscuridad, polvo, elementos contaminantes.

La ropa de seguridad se vincula a actividades profesionales específicas, de carácter civil, las cuales determinan en gran medida los requerimientos en esta materia. Las características de las prendas, formas, colores, materiales, acabados y detalles constructivos constituyen la expresión material de dichas necesidades.

Origen. Los orígenes de la indumentaria de seguridad se remontan al antiguo Egipto. Allí los faraones acostumbran a entregar sandalias a los esclavos que participaban en la construcción de pirámides y templos, con el objeto de mejorar sus rendimientos.

Durante el Renacimiento, los apicultores flamencos, al momento de manipular panales de abejas, cubren sus cuerpos con largas túnicas provistas de estrechas capuchas donde fijan un óvalo de fibra vegetal que protege el rostro dejando pasar algo de luz. Es frecuente, asimismo, la utilización de delantales en la práctica de variados oficios masculinos y femeninos.

A partir de la Revolución Industrial, las riesgosas condiciones de los obreros en fábricas y campamentos mineros impulsan el uso de prendas gruesas y resistentes. Desde mediados del siglo XIX, el pantalón confeccionado en denim y más adelante el overol azul marino devienen en emblemas de la ropa de trabajo.

En las últimas décadas el desarrollo de la tecnología textil y de marcos regulatorios más estrictos han contribuido a especializar y diversificar esta clase de vestimenta.

Tendencia. Hacia fines de los 70 la ropa de seguridad ingresa a las tendencias de moda. Las mujeres adoptan impermeables confeccionados en vinilo de color amarillo intenso, similares a los que utilizan pescadores y trabajadores viales.

Cuarenta años después, la colección Calvin Klein 205W39NYC, Otoño-Invierno 2018-2019 reinventa piezas como las chaquetas de seguridad y los abrigos de bombero mezclándolas con otras de sastrería clásica, delicadas maxifaldas y suéteres tejidos a mano. Juega, asimismo, con las bandas reflectantes plateadas sobre naranjo que incorpora por doquier, incluso en un voluminoso abrigo de piel.

Durante la Segunda Guerra Mundial las jovencitas llevan ropa de trabajo (enteritos y jardineras de mezclilla) mientras permanecen en las industrias y durante su tiempo libre.

Para el otoño de 2018, Prada propone rígidas chaquetas en colores neón que recuerdan los clásicos chalecos antibalas.

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