La Comensala

Maillard Deli

Siempre que veo que los colegas alaban algún local nuevo en redes sociales, me llama la atención. Supongo que hoy a todos les pasa lo mismo, con las fotos lindas y provocativas de la comida que suben dan ganas de ir. Eso me pasó con Maillard Deli, se me abrieron el apetito y la curiosidad, […]

  • Pilar Hurtado

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Siempre que veo que los colegas alaban algún local nuevo en redes sociales, me llama la atención. Supongo que hoy a todos les pasa lo mismo, con las fotos lindas y provocativas de la comida que suben dan ganas de ir. Eso me pasó con Maillard Deli, se me abrieron el apetito y la curiosidad, y la ecuación se completó cuando una compañera de la revista me recomendó también que lo visitara.

Para ello invité a almorzar a una amiga que es muy relajada. Por suerte, porque el concepto es el de un deli, donde uno paga por porción y se autoatiende (quizás no es el mejor lugar para invitar a alguien con más etiqueta, como la suegra).

El local es pequeñito pero bien puesto, con mesas afuera y adentro. El día que fuimos se podía escoger de la vitrina, por ejemplo, una proteína como gravlax de salmón curado en betarraga, pollo de campo con coco, curry y maní o jamón glaseado con aliño oriental, con dos acompañamientos. Mi amiga pidió el pollo con una ensalada (que la chef dijo que había inventado en ese momento y venía saliendo de la cocina) de vegetales cortados con spiralizer -tallarines vegetales- con tahine, y ensalada de orzo (pasta en forma de arroz) con aceitunas, tomate, pepino y queso de cabra.

Yo probé un rico gravlax rosadito por la betarraga, acompañado de zapallo asado al horno con queso azul y choclo y una vistosa lechuga grillada con pesto y crutones, que no me pareció tan rica como se veía; el zapallo me encantó. Acompañamos con agradables bebidas de kombucha. Tienen también una buena selección de pastelería, como unas minitartaletas de ciruela sin azúcar que probamos y nos gustaron bastante, y un delicioso cheesecake.

Es un concepto suelto y espontáneo, con propuestas creativas, donde uno se para si necesita algo o se vuelve a tentar, además de poder llevarse la comida a la casa por porciones, o encargar más cantidad si tiene invitados. Todos los ingredientes que usan nos contaron que son de temporada, muchos orgánicos. También venden productos elaborados por ellos, como kétchup, mermeladas o chips de yuca. A mi amiga y a mí nos pareció novedoso y pienso que viene a refrescar la oferta del sector, como para repetirse el plato y no salir trasquilado.

Consumo: $26.000 todo lo descrito + 1 café, 1 aguita y 1 merengue casero.

Nota 6.4

Alonso de Córdova 4308, Vitacura TeléFono +56222168953