Belleza

¡SOS! Prepárate para el otoño

Las vacaciones de verano no son fáciles de olvidar, especialmente si vemos recordatorios constantes al mirarnos en el espejo. Hiperpigmentación, pies resentidos, nuevos lunares y cabello dañado son algunos de los problemas que nos recuerdan que sí existió exposición al sol y que quizás fue excesiva. ¿Y ahora qué? Hablamos con especialistas que nos contaron cuáles son los pasos a seguir para enfrentar la nueva temporada sin problemas.

  • Andrea Hartung

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La piel

Pese a las advertencias sobre los problemas que puede provocar el exceso de exposición solar, muchas personas se relajan y una vez que llega el otoño se encuentran con los resultados. El dermatólogo de Clínica Klein Rodolfo Klein es enfático: “A pesar de la información sobre los daños provocados por el sol y la necesidad del uso de protectores solares, no solo en los filtros sino que también en la ropa, las personas vuelven con cierto daño en su piel después del verano”. Si no se tomaron las precauciones necesarias durante la exposición al sol, es el momento de tratar de minimizar los riesgos.

¿Qué hacer entonces? “Para el rostro se recomienda el uso de productos tópicos con antioxidantes potentes, como peelings y mesoterapias (tratamiento de belleza que utiliza nutrientes inyectables para rejuvenecer la piel), que son muy útiles”, explica el especialista. Y agrega: “Debemos humectar la piel de todo el cuerpo con los productos adecuados para cada tipo de persona y zona del cuerpo”.

Un problema frecuente posexposición solar son las manchas en la piel. El doctor Klein insiste en que haber prevenido con la protección adecuada era lo ideal, pero si las manchas ya aparecieron este es un buen momento para comenzar su tratamiento. “Para el tratamiento de las de color café, que salen con el sol, hay múltiples productos despigmentantes y antioxidantes, algunos se pueden usar durante todo el año mientras que otros se recomiendan solo para cuando la exposición solar es mínima”, explica el dermatólogo.

Un ítem importantísimo a la hora de cuidar la salud de nuestra piel es revisar los lunares, especialmente en esta temporada. El doctor Klein recomienda realizar un chequeo con un especialista, más aun si se encuentran con una lesión que llame la atención o si algún lunar existente cambia de color, forma y tamaño.

El pelo

El sol, el mar, la piscina… todos estos factores confabulan para que nuestro cabello, tan cuidado durante el año, llegue al otoño reseco y opaco. “Existe una paradoja”, explica el estilista de The Boss Juan José Sandoval sobre las clientas que llegan después del verano a la peluquería: “Como muchas mujeres tienen el pelo teñido, y por supuesto que durante el verano este se dañó y cambió su color, llegan a la peluquería buscando mejorar el tono, lo que empeora la situación, pues al volver a decolorarlo se debilita aun más”.

Para evitar este problema, Juan José nos entrega un consejo: “Lo mejor es realizarse un masaje de hidratación una semana antes de hacerse el color. La idea es nutrir el pelo para que cuando apliques un nuevo producto este lo pueda recibir con fuerza”.

No solo las personas con cabello teñido llegan con daños al otoño. Por eso el estilista recomienda que una vez terminado el verano, se deben cortar las puntas. “No tengan miedo a perder el largo; si no cortas las puntas a tiempo el daño se extenderá hacia la raíz, por lo que cuando por fin vayas por un corte, el peluquero tendrá que quitar varios centímetros más”, asegura.

Si no hay tiempo para ir al salón de belleza existen alternativas para cuidarse en casa. “Se pueden usar mascarillas o comprar un gorro térmico que mejore el resultado de los masajes”, explica Juan José. Y agrega: “Si no cuentas con aceites profesionales puedes aplicar lo que tengas en tu cocina: palta, aceite de oliva o aceite de coco; cualquiera de ellos se deja en el pelo durante tres horas y luego se enjuaga con abundante agua. ¡El pelo quedará muy hidratado!”.

Lugares problemáticos 

Existen zonas de nuestro cuerpo que requieren un cuidado especial comenzando la nueva temporada. Hablamos de los codos y las rodillas, que tienden a resecarse más que el resto de la piel, debido a que el roce constante con la ropa hace que las capas se endurezcan. “Para estas zonas existen cremas que son más gruesas que se pueden usar, y en caso de ser necesario se pueden mandar a hacer cremas especiales, sobre todo si hay hiperpigmentación”, explica el dermatólogo, y agrega que tampoco debemos olvidar los pies, que durante el verano pueden haber sufrido daños a causa del calzado abierto.