Entrevistas

Pablo Macaya, en un buen momento

Reconoce que cuando lo llamaron para la tercera temporada de “Soltera otra vez” pensó ‘¡¿otra?!’, básicamente por miedo a no saber si había más historia que contar, pero hoy, además de estar feliz por los resultados y el recibimiento, dice sentirse orgulloso del producto que lograron. “Es uno de los trabajos en que mejor lo he pasado”.

  • Alejandra Villalobos

Compartir vía email

“Creo que la cercanía de “Soltera otra vez” responde a varios factores; el guión, la dirección, las actuaciones… Siento que cada personaje fue como escrito para cada uno, y eso es bien cómodo, en el buen sentido, porque ayuda a dar claridad y a enganchar con él. Creo que de verdad hubo una dedicación muy grande por parte de todos, fue hecha con mucho profesionalismo, realmente para mí fue una muy buena experiencia”.

Lo que más me gusta de Álvaro, mi personaje, es que no se cree ‘la raja’, de hecho, no se cree nada. Creo que uno de los encantos de la teleserie es que justamente todos los personajes son superimperfectos, y por lo tanto superreales. Yo, por ejemplo, ahora que soy papá me doy cuenta de que soy aun más imperfecto de lo que pensaba… ¡pobres niños!, menos mal tienen a su mamá (ríe)”.

“Siento que se vienen muchos cambios, desde la manera en cómo va a funcionar la industria, a cómo será la audiencia, cómo se accederá a los contenidos, cómo van a ser las producciones… creo que todo se transformará mucho más allá de lo que soy capaz de imaginar, pero la verdad es que no me atemoriza, porque la inestabilidad e incertidumbre, para nosotros los actores, es constitutivo de nuestro ser, y pase lo que pase vamos a seguir flotando”.

“Ser papá es harta pega y responsabilidad…tengo dos chiquititos y a veces es bien agotador, por lo mismo me saco el sombrero por mi mujer, porque más allá de las cosas cotidianas está el tema de las responsabilidades; es fuerte estar a cargo de un niño, de su felicidad, de su salud… a veces a uno eso lo hace sufrir, pero a la vez es el amor más infinito (…) por primera vez siento que algo es para siempre”.

Su sello 

Antigalán. “Siempre me ha dado lata eso del ‘galán’, encuentro que es un facilismo del medio. Prefiero pensar en si soy buen o mal actor, en si hice bien o no la pega, no quedarme pegado en lo de ‘galán’, porque no me siento así”.

Liberado. “Soy un tipo superpiola, con una vida tranquila, por eso antes me sentía muy invadido con el tema de las fotos y las entrevistas, me daba rabia que hablaran de mi vida privada, pero ahora la verdad es que me da lo mismo, que hablen lo que quieran, ya nada me complica (ríe)”.

Relax. “Disfruto con cosas simples: estando en mi casa, con mi familia, pescando el auto y yéndome fuera de Santiago, estando en contacto con la naturaleza, leyendo… me gusta estar ‘quitado de bulla’ y tener una vida tranquila”.

hombres-1