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Abrigo de cuero

El abrigo de cuero deviene en una pieza emblemática de los diversos estilos de vestir gracias a películas como “Shaft” (1971), “Matrix” (1999) y “Bastardos sin gloria” (2009).

  • Pía Montalva

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Prenda exterior con mangas, cerrada en el frente, cuyo largo se extiende entre la mitad de los muslos y los tobillos. La amplitud, el tipo de solapa o cuello, la forma de los bolsillos, la presencia o ausencia de cinturón junto a otros detalles decorativos como canesús, bocamangas, presillas y costuras a la vista definen parcialmente la apariencia de la pieza. Sin embargo, es el material, en este caso el tipo de cuero, su acabado y color, el principal componente identitario del abrigo.

Origen. La indumentaria de cuero constituye una de las expresiones vestimentarias más antiguas en la historia de la cultura. Durante largo tiempo su empleo dependió de la calidad del resultado obtenido en los distintos procesos artesanales de curtiduría. Debido a la solidez del material se aplicó a ropas y accesorios cuyo principal requerimiento era la protección: zapatos, corazas, cascos militares, guantes.

Recién en el siglo XVII los hombres adoptan una suerte de casaca militar de cuero de color beige o camel, denominada cuera o coleto. Acordonada en el frente y cortada en la cintura, incluye un faldón, abierto en ambos costados, y cuello alto o escote redondo. En la segunda década del XX comienzan a fabricarse los primeros abrigos de cuero destinados a los aviadores que participan en la Gran Guerra.

Su principal función es otorgar protección contra el viento y la lluvia. Son ceñidos al cuerpo, largos hasta las pantorrillas o cortos estilo chaquetón, cruzados y abrochados mediante botones interiores. Para la Segunda Guerra Mundial el abrigo de cuero estilo trinchera, de color negro, se ha instalado como parte fundamental del uniforme, caracterizando principalmente a los altos oficiales alemanes y miembros de la Gestapo.

Tendencia. El abrigo de cuero ingresa a las tendencias de moda femenina durante la posguerra. En los 40, Hermès diseña un modelo color marfil, cruzado, con seis botones y dos bolsillos de parche con tapeta. Sobresale como adorno la costura talabartera doble, propia de la casa.

El año 1953, Bonnie Cashin propone una versión en idéntico tono, recta, con solapa muy ancha, también pespunteada en todas las orillas. Casi medio siglo más tarde, en 1998, un abrigo de cuero rojo, inspirado en el ‘perfecto’, destaca en la Colección Élégance Parisienne de Jean Paul Gaultier.

A comienzos de la década del 70 el abrigo de cuero ajustado, café o terracota, es usado indistintamente por hombres y mujeres, con pantalones acampanados y suéteres estilo beatle.

A fines de los 90 Martin Margiela crea para Hermès el abrigo Turbo, minimalista, en cuero de oveja negro, con cortes horizontales a la altura del talle y las rodillas, cuello y solapas vueltos, y bolsillos verticales.

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