La Comensala

In bocca al lupo, Valparaíso

El lugar es monono, bien informal y con mesas cuadradas para cuatro personas y sillas de madera que tienen la espalda bien parada y para mí son muy incómodas, con un poquito de declive invitan a quedarse más rato, digo yo.

  • Pilar Hurtado

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Unas colegas me recomendaron con mucho ahínco esta trattoria en el puerto, así que mientras estuve allí, pasé a probarlo. Luego de mis vacaciones familiares, me tomé dos días sola para ir a darme una vueltita por Valparaíso y conocer dos hoteles (ver notas de la semana pasada y esta edición) y sus restaurantes.

Había olvidado el placer del silencio y de que todo el tiempo te pertenezca, perderse caminando entre los cerros y el plan, mochila al hombro (pesadita, porque estaba con el computador), con su vuelta por la tradicional tienda La Bandera Azul a ver los cacharros de fierro enlozado (selección que encontré harto disminuida en relación con mi recuerdo).

Llegué a In bocca al lupo y ese miércoles al almuerzo había solo una mesa ocupada en el patio. El lugar es monono, bien informal y con mesas cuadradas para cuatro personas y sillas de madera que tienen la espalda bien parada y para mí son muy incómodas, con un poquito de declive invitan a quedarse más rato, digo yo. La carta es corta, todas las pastas las hacen en el lugar y están en una pizarra.

Elegí sentarme adentro y como esto de estar con uno mismo es en serio, me pedí un aperitivo con Luxardo maraschino, un destilado incoloro de esta fruta, tónica, limón, pepino y una ramita de romero, muy refrescante y poco dulce, como me gusta. Para picotear, pedí una caponata que es una porción pequeña, coronada con pistachos picados y huevo duro en cuadritos, que le da mucha gracia y me pareció muy rica. Por cuenta de la casa traen pan, aceite de oliva y paté. Hay variedad de antipastos, algunos marinos, como salmón ahumado o camarones, y también vegetariano, fiambres y quesos.

Como fondo, le pregunté a la mesera y el hit de esta temporada son los tortelli de melanzane, rellenos con berenjena y servidos con salsa de tomate, tomates cherry asados, tiritas de albahaca y coronado con pistachos tostados, que por supuesto pedí porque amo las berenjenas. La pasta estaba muy buena, relleno suave y sabroso, el plato llegó caliente desde la cocina. Muy rico, pero no lo pude terminar, así que no probé los postres, entre los que hay tiramisú y panacota. Sí tomé un buen espresso para cerrar un grato almuerzo conmigo.

Nota 6.4

Consumo: todo lo descrito $20.700

Dirección: Monte Alegre 546, Valparaíso TeléFono +(2) 2724 2592.