Columnas

Normas de uso

Desde hace algunos años el empleo de sandalias con soquetes tensiona las normas de uso que dictan que estas últimas se colocan con los pies desnudos.

  • Pía Montalva

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Conjunto de reglas que determinan las formas de llevar la indumentaria. Define el orden en que se superponen y/o fijan prendas y accesorios en relación a las configuraciones corporales, la movilidad requerida, la función específica de cada pieza, su grado de visibilidad, los aspectos estéticos, ornamentales y simbólicos y las tendencias de moda.

Origen. En la historia de la vestimenta, las normas de uso se constituyen en la medida en que se desarrollan los oficios textiles (tejido y costura) y se produce una mayor disponibilidad de telas y ropas. Las zonas del cuerpo a cubrir, ya sea por necesidad de abrigo o pudor, lo mismo que las características del material (suave/áspero, blando/duro, transparente/opaco) y la holgura de las prendas, precisan un primer grupo de patrones básicos a seguir.

El gusto dominante en cada época, las estructuras sociales, políticas y religiosas y, a partir del siglo XIV, los dictámenes de la moda complejizan dicho sistema. Sin embargo, paralelo a la legitimación de las reglas, los individuos implementan modos de escamotearlas ya sea no acatándolas al pie de la letra o simplemente transgrediéndolas. Alrededor del 1350 las mujeres visten una túnica exterior con mangas de sisas extremadamente amplias, donde cabe una mano masculina. Son conocidas como “ventanas al infierno”.

En los albores del siglo XV los venecianos usan los jubones muy cortos y estrechos con el objeto de exhibir piernas y traseros enfundados en calzas pegadas a la piel. Durante el XVII, los escandalosos escotes de las elegantes, que descubren parte de los senos, son disimulados mediante grandes cuellos transparentes.

Tendencia. A partir del XIX las rupturas se vuelven más evidentes. Hacia el 1800, un grupo minoritario de excéntricas incorpora un corsé rojo encima de un vestido de muselina translúcido alterando el emplazamiento natural de las piezas de ropa.

Dos siglos más tarde, para la primavera de 2018, John Galliano reproduce el esquema para Maison Margiela sobreponiendo una chaqueta sastre a la que le han quitado la parte superior y las mangas sobre un clásico trench. Y Demna Gvasalia, director creativo de Balenciaga, propone una suerte de trompe l’oeuil utilizando el cuerpo como colgador de ropas.

Perfectos, chaquetas acolchadas, parkas y trenchs aparecen suspendidos sobre el frente, adosados a cuellos o solapas que funcionan como tirantes.

En la década del 20, las garçonnes adoptan vestidos sobre las rodillas, cuyos ruedos al caminar permiten mostrar las sofisticadas ligas con que sostienen las medias.

Hacia 1966, el nude look creado por Yves Saint Laurent quebranta las lógicas imperantes hasta ese momento, respecto de la exhibición de los pechos desnudos.

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