Entrevistas

José Manuel Moller: a favor del comercio justo

Desde que estudiaba Ingeniería Comercial en la UC José Manuel (29) fue crítico de la manera tradicional de hacer empresa, esto lo llevó a crear “Al Gramo”, una empresa social que reduce los precios de compra de las familias a través de la venta a granel y al mismo tiempo apoya los almacenes de barrio.

  • Patricia Morales

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“Mientras estudiaba Ingeniería Comercial en la Universidad Católica me fui a vivir con compañeros a la comuna de La Granja. Nos fuimos porque éramos bien críticos de la manera tradicional de hacer empresa o de economía que se nos enseñaba, entonces quisimos vivir en un lugar distinto. Íbamos a estar ahí por un semestre y nos quedamos un año y medio”.

“Yo estaba a cargo de comprar y cocinar, y como teníamos poca plata no podía hacer una compra planificada del mes, sino que hacía esta compra de reposición día a día, que es la que hace la mayoría de las personas en las poblaciones: medio kilo de arroz, un cuarto de azúcar, etc. Ahí me di cuenta de que yo en ese formato pagaba hasta un 50 por ciento más de lo que paga mi mamá en mi familia”.

“A esto le llamamos el ‘impuesto a la pobreza’, que es el sobreprecio que pagan las familias más pobres por comprar en pequeños formatos. Investigamos los motivos y uno de ellos es que el packaging tiene un costo muy alto y lo estamos botando a la basura; las campañas de marketing también son caras. Todo eso hace que llegue un producto de un precio mayor a las familias más pobres”.

La mayor dificultad en un comienzo fue convencer al almacenero, porque cuando llegaba con la idea era sospechoso porque todo sonaba muy bonito; decían ‘es mejor, es más barato, está solamente en almacenes y no contamina, entonces ¿cuál es la letra chica de esto?’, así que tenía que inventar que era un proyecto de la universidad para que no se asustaran”.

3 pilares 

Reducir precios. “Una manera es con el packaging. La señora compra una sola vez el envase retornable con el detergente y cuando se le acaba, lo devuelve vacío y se lleva uno lleno. Otra manera es que nuestro marketing es el boca a boca del almacenero”.

Sustentabilidad. “Buscamos que nuestros productos sean biodegradables e hipoalergénicos. Y en el caso de los envases, todos son ciento por ciento retornables, con lo que una familia puede evitar hasta 2 kilos de basura mensual”.

Apoyar los almacenes de barrio. “Creemos en la importancia de los almacenes y en la vida de barrio que se forma en torno a ellos. Por eso nos interesa combatir el impuesto a la pobreza, que responde al modelo tradicional de negocio”.

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