La Comensala

Botánica

Tanto verde hace pensar en un local vegetariano, pero al mirar la carta, donde se explica el concepto, más que veggie, lo importante para ellos es trabajar con la cocina de los inmigrantes.

  • Pilar Hurtado

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Nos juntamos a almorzar con dos colegas en este nuevo restaurante en Vitacura. Me costó mucho encontrarlo, dado que no tiene un letrero, es una casa de barrio en la calle O’Brien, en Vitacura, y la única indicación es un letrero en una maceta que dice Botánica, con una flecha.

Al entrar, el jardín es un vergel, un lugar lleno de plantas por todos lados. Ya dentro de la casa, donde hay unas pocas mesas, todo sigue siendo verde, y el comedor principal, en el patio techado, es como estar dentro de un invernadero, con plantas, ventiladores de esos que rocían brisa además de aire y una onda muy casual, pero llena de bonitos detalles de decoración.

Tanto verde hace pensar en un local vegetariano, pero al mirar la carta, donde se explica el concepto, más que veggie, lo importante para ellos es trabajar con la cocina de los inmigrantes. Buscan ser un espacio de oportunidades para que quienes dejaron su tierra practiquen el oficio gastronómico.

En un día de mucho calor, en el que elegimos sentarnos dentro de la casa, partimos con unos tés de la casa y compartimos una maceta y calabaza. Es un puré de zapallo asado con semillas, hojas verdes y queso azul, servido con una maceta de chips de plátano y de papa hechos allí, horneados a baja temperatura, según nos explicaron. Le sentimos un dejo a miel, pero nos dijeron que no tenía. Demoró bastante en llegar este picoteo que devoramos y a mí me gustó bastante.

Luego probamos, con otra tanda de espera, los ñoquis Jessie, desde Canadá, dice la carta, cocinados en mantequilla dorada y vinagreta, que sirven con nueces acarameladas, queso y pera cortados muy delgados con mandolina, hojas y pétalos de flores. El plato estaba delicioso, aunque para el tamaño de la porción me pareció que traía demasiadas nueces.

También pedimos la hamburguesa Botánica, de vacuno en pan brioche con mermelada de tocino, queso fresco y hojas verdes, y una ensalada de la casa, con hojas verdes, pollo al maní y lemongrass, y más pétalos. Lindas todas las presentaciones. De postre pedimos una panacota y limón, con granola casera, yogur de maracuyá y pepino infusionado en agua de rosa y clorofila, que compartimos. Estaba rico, pero era pequeño.

Nota 6.2

Cerramos con dos espressos servidos en una especie de vasito pipeta, grandes para ser espressos. Lindo y agradable, muy lento ese día al menos, fotogénico y sabroso.

Consumo: Maceta + ñoquis + hamburguesa + ensalada de la casa: $30.900

O’Brien 2830, Vitacura.  Teléfono +56992351114