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Tiempo de frutas

Como excelente fuente de vitaminas, minerales, agua y fibra, hay que aprovecharlas en la gran variedad y cantidad que el verano las regala. Lo mejor es que existen muchas formas de consumirlas y, para que ninguna se pierda, también se pueden conservar para saborearlas todo el año.

  • Macarena Anrique

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Mermeladas crudas

Son una súper y rápida alternativa para acompañar tostadas, rellenar un bizcocho o panqueques, también para servir con yogur natural. Así comenta Connie Achurra, autora del libro “Cocina sana y feliz”. Advierte que, como estas preparaciones son crudas y duran entre cuatro y cinco días refrigeradas, es mejor prepararlas de a poco.

También comparte una de sus recetas: los ingredientes son una taza de fruta madura (las mejores son frutillas, damascos, frambuesas, mangos y moras), una y media cucharadas de chía y una cucharadita de miel o gotas de estevia si se quiere más dulce; en la preparación, se muele la fruta (si está bien madura basta hacerlo con un tenedor), se suma la miel o estevia, se revuelve bien y se agrega la chía; entonces se deja reposar por 20 minutos hasta que las semillas se activen y se espese la preparación. Se guarda en un frasco con tapa y listo. ¡A disfrutar!

Para guardar, congelar y servir

La fruta lavada permanece menos tiempo en buen estado, es mejor guardarla al natural y, en el caso puntual de las manzanas, se deben dejar aparte porque emanan un gas (etileno) que acelera la maduración de otros vegetales cuando están cerca.

La fruta se puede congelar entera, cortada o hecha puré. Picando tres o cuatro duraznos, hay ingredientes suficientes para dos o tres vasos de un batido. Es importante que estos smoothies sean ingeridos al instante para que no se oxide la fruta ni se pierdan sus propiedades.

¿Atreverse con sopas frías?

¡Sí! Permiten aprovechar el alto contenido de agua de la fruta, además de todos sus nutrientes también a la hora de una entrada.

Deshidratar

Cuando la fruta está muy madura se puede usar para preparar mermeladas, kúchenes o jugos. También resulta buena idea secarla para guardarla durante los meses siguientes y usarla, por ejemplo, como snack o ingrediente de una compota, también para mezclarla con yogur.

En el caso de las frambuesas, quedan crujientes y se pueden utilizar para acompañar helados. El chef Diego Varela, de Dulce Gratitud, dice que la técnica de deshidratado puede hacerse con todas las frutas y, de forma casera, secándolas al sol sobre una cubierta antiadherente, como papel mantequilla, cuidando de poner una malla que proteja de insectos y otros elementos del ambiente.

En conserva

Las técnicas de conservación de alimentos nacieron como forma de sobrevivencia y son, además, una buena manera de extender la estacionalidad de las frutas para así disfrutarlas todo el año. En Casa de Oficios se desarrolla el taller Conservas Dulces y Saladas, en una clase de tres horas con materiales incluidos e información acerca de higiene, manipulación y tipos de contenedores.