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Para cuidar el agua en el huerto veraniego

Cuando el calor aumenta, también crecen la frecuencia y cantidad de riego. Buen ejemplo para optimizar el agua son las cubiertas vegetales del suelo o mulch: ayudan a que las plantas pierdan, aproximadamente, 25% menos de humedad. Es, además, una forma de reciclar residuos orgánicos, mejorar el suelo y evitar la aparición de malezas.

  • Macarena Anrique

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Buen suelo

Preocuparse del sustrato donde se cultiva es lo primero, dicen en Huertas a Deo. Además de materia orgánica en la superficie (mulch), sugieren una capa de suelo fértil con humus de lombriz o compost, porque permite que el agua se quede ahí. También aconsejan el sistema de asociación y rotación de cultivos: “Debemos tener una variedad de especies que coexistan y se beneficien entre ellas para no cansar el suelo y terminar con sus nutrientes, de esta forma mantenemos su estructura y la humedad permanece en el tiempo”.
Huertas a Deo hace asesorías a domicilio en las regiones Metropolitana, del Maule y Biobío. Ayudan, por ejemplo, con un plan de diseño de espacios y cosecha de semillas.

Reutilización de botellas

La Fundación Proyecto Huerto, que periódicamente hace cursos y recibe voluntarios que apoyen el desarrollo de huertos educativos, recuerda que en verano es mejor regar en la noche o temprano en la mañana para evitar pérdidas por evaporación. Si además se hace de manera profunda, las raíces crecen hacia abajo, entonces el riego puede ser más espaciado en el tiempo. Otro consejo es aprovechar botellas grandes en desuso: la tapa se perfora y cuando el envase está lleno de agua se entierra boca abajo, de manera que se absorbe líquido en la medida en que la planta lo necesita.

Espejos de agua

Toronjil Cuyano es una huerta de Limache dedicada a producir y educar acerca de plantas silvestres comestibles. Entre los sistemas que ocupa para mantener la humedad está el mulch: paja, pastos y hojas secas, cortes de ramas y otros restos vegetales que se ubican como manta orgánica para proteger la tierra del sol directo e impedir que el agua se evapore rápido. Otra fórmula son los espejos de agua: charcos con plantas acuáticas ubicados en una o varias partes del jardín: generan un ambiente húmedo de forma permanente y bajan la temperatura en uno o dos grados, según explica Alejandro Zamorano, uno de los dos socios de Toronjil Cuyano. Se pueden hacer como hoyos en la tierra (forrados de plástico) o enterrando una olla en desuso.

Ojo con los tomates

Comunes en los huertos de verano, vale saber: los tomatales no requieren riego muy seguido, pues cuando hay exceso de agua las hojas se ponen amarillas y se caen las flores; siempre se deben regar en la base del tallo, algo que vale para prevenir aparición de hongos o enfermedades en todas las plantas, es mejor enfocarse siempre en verter agua cerca del suelo.