Entrevistas

Ignacio Casale: Solitario en el desierto

Diez días al mes se va al norte y recorre entre 200 y 400 kilómetros como parte de su entrenamiento para el Rally Dakar, que este año se realiza hasta el 20 de enero, y en el que ya fue campeón en 2014. “La gente cree que andar en moto es acelerar y ya, pero es uno de los deportes más completos que existen”, dice.

  • María José Mundaca

Compartir vía email

Alimentación. “Cuando estás allá comes lo que hay: a las 3 de la mañana ya has desayunado y te puedes encontrar desde tallarines con salsa hasta pan con jamón y leche con cereal. Me he concentrado en aumentar de peso, porque en competencias como el Dakar se bajan 6 o 7 kilos, y sin músculos fuertes simplemente no puedes controlar la moto”.

Tiempo libre. “Una de mis pasiones, y que pocos conocen, es pescar, tengo todo el equipo pero no el tiempo, voy una vez cada dos o tres años. También me gustan mucho los autos y quisiera dar el paso a competir en buggy en el rally cross-country. Aun cuando amo mi carrera, creo que me gusta más estar arriba de un auto que de una moto”.

“Mi padre era piloto de jeep y desde ahí partió mi gusto por las tuercas. No somos muy comunicativos, pero con hechos nos entendemos y somos un gran equipo. Hoy es mi mecánico número uno y me acompaña en las competencias. Cuando me mando embarradas me reta, me centra y me ayuda a mejorar. Sin su ayuda y consejos mi carrera deportiva no sería lo que es. Jamás habría ganado el Dakar”.

“El rally me ha convertido en una persona muy solitaria, por eso insisto en entrenar la mente. Una de las etapas más largas que recorrí fue de 21 horas sin parar, completamente solo, ya no te queda tema para hablar contigo mismo. Eso me transformó en una persona más fría. Aprendí a estar solo y me encanta, lo que es bueno y malo porque me cuesta ‘bajarme de la moto’ en mis tiempos libres”.

zap-hombres

“No me alcanzan las horas del día para entrenar. En una época intensa voy al gimnasio, después a un par de reuniones, en la tarde practico en las afueras de Santiago y en la noche ando en bicicleta para entrenar el cuerpo y la mente. Me voy 10 días al mes al norte, donde recorro desde 200 a 400 km por día en moto. Me encantaría dedicarle medio día a esto y luego hacer otras cosas, pero estoy viviendo un sueño”.

“La gente cree que andar en moto es muy fácil, que es acelerar y ya, pero es uno de los deportes más completos que existen, es desafiante en todo aspecto. En el rally cross-country, mientras uno más usa la cabeza es mejor. Afrontaré el Dakar con 30 años y creo que lo hago más maduro que nunca”.