Vida Sana

¡Larga vida al pomelo!

Esta fruta cítrica, prima de la naranja, es riquísima en ácido fólico, betacarotenos, vitaminas y es baja en calorías. Junto a la doctora Danitza Troncoso de Benefit Nutrición, enumeramos los beneficios de consumir pomelo en una dieta balanceada.

  • Francisca Quirós M.

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– Al tener un alto contenido de agua y fibra, el pomelo ayuda a prevenir el estreñimiento, pues favorece el tránsito intestinal. Además, al componerse de casi 90% agua, tiene propiedades diuréticas y depurativas, de modo que ayuda a controlar el peso si se consume como parte de una dieta equilibrada.

– Es muy bajo en calorías (aproximadamente 39 cada 100 gramos). “Aunque no hay evidencias científicas respecto a si ayudaría a quemar grasa corporal, al tener fibra es poderoso en conferir sensación de saciedad“, explica la experta de Benefit Nutrición.

– Tiene alto contenido de vitamina C, que interviene en la formación del colágeno, dientes y glóbulos rojos y favorece la absorción de hierro de los alimentos, además de aportar resistencia a infecciones.

– Es alto en betacaroteno, o provitamina A, que es esencial para la visión y el buen estado de la piel, el pelo, las mucosos y huesos. También ayuda al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

– Gracias a su alto contenido vitamínico, el pomelo es un poderoso antioxidante, ya que bloquea el efecto dañino de los radicales que promueven el envejecimiento celular y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

– Tiene un alto contenido de ácido fólico, o vitamina B9, necesaria para la formación de la hemoglobina y proteínas estructurales.

– El pomelo es rico en minerales como potasio y magnesio. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, así como de la actividad muscular normal. El magnesio, en tanto, ayuda a ‘fijar’ el calcio en los dientes, beneficia la presión arterial y aporta en la desintoxicación del cuerpo.

– Se puede consumir como zumo o comiendo su pulpa, aunque “siempre es mejor el aporte nutricional al consumir la fruta entera, ya que al hacerla jugo perdemos la fibra y aumentamos el contenido de azúcar, porque se necesita más de una pieza de fruta para la preparación”, advierte Danitza Troncoso.