Vida Sana

Agua, ¿fría o caliente?

Para el cuerpo no es igual un vaso de agua fría con hielo que uno a temperatura ambiente. Tampoco es lo mismo beber en ayunas que después de almorzar. Aquí los consejos de tres expertas para obtener todos sus beneficios.

  • Angélica Lamarca

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Mejor por la mañana

Lo ideal es comenzar la mañana con un vaso de agua a temperatura ambiente o tibia, para que esté a la misma temperatura que nuestro cuerpo y así se haga parte de nuestros fluidos de manera armónica, explica Augusta Alemparte, parte del equipo de @jugoslaprensa y creadora de @vivirconsciente. La deshidratación que se puede llegar a tener por el ‘ayuno nocturno’ se puede revertir con agua al despertar, en ayunas. Lo ideal es que sea lo primero del día, ya que ayudará en el proceso de desintoxicación que ha realizado el cuerpo durante la noche, apoyando la evacuación.

Buen tip: se puede dejar un vaso de agua en el velador para que no se olvide tomarlo por la mañana y así hacerlo parte de la rutina diaria.

Un extra saludable: además de este vaso de agua al despertar, se puede sumar un vaso de agua con el jugo de medio limón, que ayuda a alcalinizar y depurar el cuerpo. Cuando se alcaliniza el cuerpo se entrega equilibrio a nuestro pH, manteniendo alejadas ciertas bacterias, virus y parásitos que tienden a vivir en ambientes ácidos. A su vez, el flujo sanguíneo funciona de manera correcta y se restablece nuestra salud.

Agua tibia

 Pilar Caviedes, experta en alimentación y coach de vida saludable, entrega los beneficios que recibimos al tomar agua tibia:

Favorece la digestión, ya que ayuda a descomponer más rápidamente los alimentos en el estómago y hacerlos más digeribles.

Combate el estreñimiento: al beberla con el estómago vacío, mejoran los movimientos peristálticos y así las comidas pasan por los intestinos con más facilidad.

Alivia dolores menstruales y de cabeza: el agua tibia tiene un efecto relajante y calmante sobre los músculos, calambres o espasmos. Ayuda a que mejore la circulación sanguínea y con ello la musculatura contraída se relaja.

Previene el envejecimiento prematuro: el agua tibia elimina y repara las células de la piel, haciéndolas más elásticas.

Agua fría

Beber agua muy helada la mayoría de las veces tiene un efecto negativo, ya que endurece la grasa de los alimentos consumidos y provoca que se acumulen en el estómago y que su digestión sea más difícil.

Beber agua Media hora antes de cada comida ayuda a controlar los niveles de ansiedad y se evita ingerir líquido con las comidas, lo que previene que se diluyan las enzimas digestivas.

Los horarios ideales

Paulina Vargas entrega los momentos ideales en los que debemos tomar agua durante el día:

Al despertar: Beber dos vasos de agua al despertar, así se activa el metabolismo y se expulsan las toxinas del cuerpo.

Durante la mañana: Tomar infusiones, tés, fruta y agua. Desde la mañana hasta antes de almuerzo es ideal siempre considerar la dieta más líquida y natural posible.

Media hora antes de cada comida: Esto ayuda a controlar los niveles de ansiedad, se evita ingerir agua o líquido con las comidas, lo que previene que se diluyan las enzimas digestivas.

Después de las comidas: Se puede tomar un té de hierbas digestivas. Con esto se evita el deseo de comer postre y saciar el apetito en casos de ansiedad. Sin embargo, si se mastica, ensaliva bien y se comen alimentos compatibles, no son necesarias las hierbas digestivas. Lo ideal es evitar el agua hasta 1 o 2 horas después de comer, dependiendo de la complejidad de la comida.

Antes de dormir: Beber un vaso de agua o alguna infusión que calme, como la de manzanilla
o lavanda.

Agüitas de hierbas
Paulina Vargas, naturópata y directora técnica de Bow Spa, explica que una agüita de hierbas o también llamada tisana digestiva, debe ser tomada después de las comidas para así ayudar en los procesos digestivos, siempre y cuando la persona requiera esta ayuda, porque lo más natural es que si se come bien, con buenas combinaciones de alimentos, masticando lentamente cada bocado, ensalivando bien, no se necesita agregar esta agüita. Lo ideal es beber líquido 1 a 2 horas después de cada comida.

Para el verano
Augusta Alemparte explica que en los días de verano se recomienda el agua fría, ya que alivia la sensación de fatiga y calor que sufre el cuerpo producto de la deshidratación. El agua fría despeja y ayuda al cuerpo a bajar algunos grados de temperatura, lo que permite que se mantengan las funciones vitales en equilibrio.