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Larga vida a la madera

La sustentabilidad celebra cuando, en lugar de talar un árbol para obtener esta materia prima, la opción es recolectar troncos caídos, palet, vigas o tejuelas de recambio. Y es que este material tan versátil como noble puede reutilizarse perfectamente, con resultados bellos e ingeniosos.

  • Macarena Anrique

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De tepú y ciprés de las Guaitecas

Ambas maderas son recolectadas de árboles en proceso de descomposición o en antiguas construcciones por Appa Patagonia, empresa que las reutiliza para elaborar amplificadores de sonido y portacelulares, entre otros productos. La materia prima no se interviene con pintura ni barniz para mantener color y aroma originales.

Todo resto de madera, en tanto, se ocupa en marcos para telares o como complemento de artesanías y bolsas. Creada en Coyhaique por Mariano Raimilla hace menos de dos años, esta iniciativa es destacada como uno de los 20 proyectos Desafío Emprendedores de la Región de Aysén 2017.

Reutilizar y no desperdiciar

Decoración y arriendo de mobiliario para eventos son las dos líneas de trabajo de Roots Recicla, emprendimiento que eligió trabajar con alquiler para el uso de las piezas a lo largo del tiempo y con madera usada para reutilizar la de obras antiguas o palet. Pero no es todo, esta empresa creada hace dos años por una diseñadora y un arquitecto también se preocupa de no desperdiciar material: utiliza todo resto para crear cajas pequeñas, recuerdos de matrimonio o retablos, entre otras ideas que van surgiendo según la forma de los residuos.

Un detalle importante es que los muebles Roots Recicla no se entregan con empaque, excepto si son enviados fuera de Santiago.

Desde Pucón a la mesa

Madera Madura es una empresa dedicada a elaborar de forma artesanal tablas de cocina para picar alimentos, poner carne o servir pizza. Es labor de un grupo de amigos que trabaja recogiendo trozos caídos naturalmente desde árboles nativos, como raulí, coihue y roble. Respetan las características de cada pieza que encuentran y estas se intervienen únicamente marcando un surco en el borde, formando un agujero como manilla y sellando con aceite de oliva o maravilla. Cada tabla es única y las hay de distintos tamaños, desde 40 cm de largo hasta un metro, cuenta Javier Cuevas, socio y director creativo de la empresa.

Nueva mirada

Hechos a mano con madera nativa de árboles caídos, redes de pesca recicladas o jeans reciclados. Así son los marcos de anteojos de Karün, emprendimiento de diseño sustentable y certificado como Empresa B. Su nombre es una voz del mapudungún que evoca la idea ‘ser naturaleza’, y la inspiración es, justamente, el medioambiente, al mismo tiempo que un modelo de negocio armónico con los ciclos de la vida.