La Comensala

Zafferano, del Hotel Solace

El Solace es un hotel tranquilo en medio de Providencia, con buenas instalaciones, estacionamiento gratuito para quienes coman en el restaurante, al fondo del primer piso.

  • Pilar Hurtado

Compartir vía email

Una colega que siempre está al tanto de lo nuevo me recomendó este restaurante, a cargo del chef italiano Gionata Nardone. Conocí a Nardone hace unos años, cuando cocinaba en el restaurante Savinya, del hotel Enjoy, en Viña del Mar, así que me atrajo la noticia de que esté nuevamente en los fogones.

El Solace es un hotel tranquilo en medio de Providencia, con buenas instalaciones, estacionamiento gratuito para quienes coman en el restaurante, al fondo del primer piso. Está ambientado de manera muy sencilla, mesas de madera sin manteles, sillas cómodas, un estilo más bien funcional que cálido o bonito.

La carta -además hay un menú diario del que se pueden escoger uno, dos o tres platos, cada opción con su precio- se ve muy atractiva, con diversas opciones con acentos mediterráneos y productos locales que, según allí está escrito, es lo que Nardone propone para Zafferano. Éramos dos, así que pedimos un par de platos del menú del día, dos copas de vino Amayna chardonnay y un par de platos de la carta.

Nos atendió un chico venezolano muy amable y atento a nosotros, y la cosa fluyó bastante rápido a la hora de almuerzo, algo que se valora mucho en beneficio del tiempo muchas veces corto para almorzar. Probamos del menú, como entrada, unas correctas bruschettas de salmón ahumado, y una carne del día servida sobre puré de papas presentado en quenelles.

La carne, opción de mi acompañante, estaba lamentablemente llena de nervios en esta ocasión. Mi entrada se llamó Líquido, un huevo escalfado en agua de salvia servido sobre tostadas con setas salteadas y rúcula, por supuesto con la yema que al pincharla se derramaba deliciosamente sobre el resto de los ingredientes; un imbatible y muy rico, con ese toque a salvia.

Mi fondo fue Esencia, cappelletti de camarones, queso Brie y menta, con salsa de erizos y limón y carpaccio de membrillo, una combinación muy tentadora que en este caso perdió bastante porque venía solo tibio y eso perjudicó los bordes de la pasta. Pero en su temperatura, debe ser mucho más rico, y el toque de membrillo, muy entretenido. Postres no probamos. Es cierto, nuestras expectativas eran más altas de lo que nos tocó, puede haber sido un mal día. No sé bien por qué, pero tal vez le daría otra oportunidad. Todo lo consumido: $28.200

Nota 5.6

Monseñor Sótero Sanz 115, Providencia. TeléFono +56222708000