Vida Sana

La pesa sí miente

Muchas veces (o casi todas) le atribuimos a la pesa el cómputo final de nuestra dieta. ¿Valió o no la pena? La respuesta pareciera depender solamente de este aparato, pero lo cierto es que en algunos casos (como cuando se acompaña el régimen con ejercicios) la balanza puede darnos la impresión errónea. Acá te explicamos el por qué.

  • Victoria Misito

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Cuántas veces te has sentido ‘estancada’ porque pese a los esfuerzos que estás haciendo para verte más delgada, tus kilos siguen siendo los mismos. ¿Será que no has quemado ni un gramo de grasa? Si estás siguiendo una dieta baja en calorías y además yendo al gimnasio, esto es prácticamente imposible. Lo que está pasando es un cambio de composición en tu cuerpo.

“Es muy común que las personas se obsesionen con su peso y crean que los resultados están solamente en la pesa. Pero más allá de eso, también es muy importante chequear la composición corporal, es decir, cuánto porcentaje de grasa y músculos tengo en el cuerpo”, explica Isidora Saavedra especialista del centro de nutrición Naequus.

¿Por qué esto es tan importante? “Lo que pasa es que el porcentaje de grasa disminuye, sin embargo el de músculo aumenta, provocando un ‘equilibrio’ del peso”, aclara Isidora, quien además nos entregó el siguiente ejemplo: una persona que pesa 60 kilos y no hace mucho ejercicio, tiene 60% de grasa y 40% de músculo. Si esta persona empieza a hacer deporte se genera un cambio de composición del cuerpo. Esto quiere decir que el 60% de grasa va a disminuir, sin embargo el 40% de músculo va aumentar, provocando que el peso se mantenga. “Esto no quiere decir que la persona no se va a ver más estilizada o delgada. Pese a que los kilos sean los mismos, se reducen centímetros del cuerpo”, agrega.

También hay que tener claro que para lograr un peso saludable, los expertos recomiendan no obsesionarse con el tema y aprender a controlarse. Anteriormente publicamos una nota con tips esenciales para un pesaje ideal. Te entregamos un resumen de esta a continuación:

Una vez a la semana

Mantener un control regular puede fomentar la baja de peso, pero este no debería ser todos los días, como asegura la nutricionista de Clínica Alemana Patricia Rodríguez. “No es bueno pesarse porque las variaciones en tan corto tiempo generalmente tienen que ver, sobre todo en las mujeres, con cambios hormonales y no con una baja real. En una semana se estabilizan las condiciones y es una medición más representativa”. Giselle Muñoz, nutricionista de Clínica Las Condes, sugiere establecer un día fijo. “El jueves o el viernes son buenos, porque ahí ya nos hemos ordenado después del fin de semana”, recalca.

En la mañana, en ayuno y con poca ropa

Las especialistas coinciden en que las mejores condiciones para pesarse son: en la mañana, en ayuno y con poca ropa. La idea es estar en un estado lo más basal posible, y esto se da después de una noche de sueño donde se regulan los líquidos del cuerpo. Ese es el mejor estado para un pesaje preciso. “El ayuno es principalmente para evitar que hayamos retenido líquido, y eso solo es sostenible en la mañana”, asegura Giselle Muñoz.