La Comensala

Gracia Tapas y Bar

El garzón que nos atendió partió diligente y luego, cuando se comenzó a llenar el local, se resintió la atención pues estaba muy solicitado.

  • Pilar Hurtado

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Una amiga me invitó a conocer este bar nuevo que está literalmente frente a su departamento, y me pareció un buen panorama. Llegamos temprano y poco a poco se comenzó a llenar este cuidado y lindo espacio, mezcla de look industrial con luces de neón -que dicen “tapas”, “sangría”, “bocadillos”- y tubos a la vista, con la calidez de las mesas redondas de madera y el negro como protagonista.

La barra es larga y con taburetes de madera, la música suena fuerte y el público es variopinto: nos encontramos con la chef Pamela Fidalgo, vimos una pareja mayor y unos oficinistas carreteando, pero especialmente había esa noche mucha gente joven. La carta de coctelería y bebestibles es larga -distintos tipos de Spritz, Mule, tragos con pisco, vermouth, whiskies, tequilas, cervezas, sangrías, etc.- y la de tapas, más corta, con la gracia de que cada día hay algunas fuera del menú. Además hay tablas, unos platos del día y ensaladas.

Probamos dos tipos de sangría, ‘Un golpe de gracia’, que es sangría blanca con maracuyá, vino blanco y gin, que nos zumbamos muy rápido y nos pareció suave. También la ‘Graciosa’, inspirada en la sangría clásica con vino tinto y jugo de naranja, que estaba más fomecita, he tomado mejores. De las tapas, probamos varias: boquerones en aceite de ajo y perejil, ricos pero con gusto a poco (parece que venían 6); las llenadoras patatas bravas, en cubos y muy ricas, con una salsa un tanto cargada a la mayo y muy poco picante, que debiera ser la característica de esta salsa (hasta en Wikipedia dice que, si no, las papas se debieran llamar flojas o mansas), pero las papas estaban buenas. También compartimos la tapa del día, almejas fritas, originales pero un tanto gruesa la fritura y tapaba la delicadeza del bivalvo.

Además probamos la tapa de camembert gratinado con miel de ulmo y sobrasada ibérica, que sirven en una ollita de fierro caliente, pero no nos gustó, ya que el queso está cortado por la mitad horizontalmente, no se siente la miel y lo que prima es la grasa de la sobrasada; lo acompañan con unas tostadas delgadísimas que me gustan porque son muy crocantes y lindas. El garzón que nos atendió partió diligente y luego, cuando se comenzó a llenar el local, se resintió la atención pues estaba muy solicitado. En suma, el lugar increíble: lindo, animado, todo pasando. La comida y las sangrías que probamos ese día, perfectibles. Usted decida qué le pesa más en la experiencia.

Nota 5.6

Isidora Goyenechea 3000, local 106, Las Condes. Teléfono +56232450879