Vida Sana

Aloe vera, el tesoro de Aruba

La historia de esta planta en la isla caribeña (que está presente en su escudo nacional) comienza hace 127 años, cuando el empresario Cornelis Eman plantó las primeras semillas que pronto cosecharon uno de los mayores patrimonios económicos de los arubeños. Con la compañía Aruba Aloe Balm N.V. fueron pioneros en el desarrollo de cosmética utilizando las bondades de esta suculenta. Viajamos a conocer la plantación, la fábrica y sus productos, que cada año mejoran la piel de miles de personas alrededor del mundo.

  • Patricia Morales, desde Oranjestad, Aruba

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Al recorrer ‘la isla feliz’ (como se conoce Aruba, un país de raíces holandesas, ubicado al noroeste de Venezuela) algo que llama la atención es que estando en pleno Caribe el ambiente al interior es desértico. Sí, aunque en el sector costero abundan las palmeras, la arena blanca y las aguas turquesas, al adentrarse en la isla el panorama cambia y cercando todos los caminos crecen cientos de cactus que adornan el paisaje. Justamente este bipolar escenario se ha transformado en suelo fértil para la plantación de aloe vera.

El tour por la fábrica comienza con el corte en vivo de una hoja de aloe.
El tour por la fábrica comienza con el corte en vivo de una hoja de aloe.

Fue en 1890 cuando el empresario Cornelis Eman puso las primeras semillas que pronto cosecharon un legado duradero en la cultura y la economía de Aruba. En una parcela de polvo y tierra quemada por el sol y el viento, en la zona conocida como Hato, Eman vio una oportunidad donde otros antes habían rechazado la posibilidad de cultivar y cosechar cualquier producto de importancia económica. Y aunque los holandeses fueron los que introdujeron la planta de aloe vera a la isla en la década de 1840, fue la iniciativa de este hombre la que puso a Aruba en el mapa como ‘la isla del aloe’ con la creación de Aruba Aloe Balm N.V., la compañía de aloe más antigua del mundo.

Larga historia

Al principio la producción se enfocaba en la aloína, una materia prima amarillenta, producida a partir de las células de la planta que se utilizaba principalmente como un laxante y era vendida a las compañías farmacéuticas a nivel internacional. En ese momento producían más del 30% del aloe vera a nivel mundial, cifra muy significativa para una pequeña empresa en una isla del Caribe. Pero el éxito fue de corta duración porque prontamente las compañías dejaron de adquirir cualquier materia prima del aloe porque eran, esencialmente, competencia para el negocio de los medicamentos procesados.

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Como en muchas otras crisis en el mundo, de esta surgió una oportunidad. Los arubeños ya habían descubierto los beneficios de usar el gel de esta suculenta como hidratante o como remedio para quemaduras o irritaciones. El tratamiento estándar para los problemas de la piel era: ir al jardín, cortar un aloe y aplicar el gel sobre la piel. En 1960 la empresa construyó una planta para procesar gel y usarlo para cosméticos.

“Hay que imaginar que en aquel entonces nadie asociaba esta planta a un producto de belleza, sin embargo, él (Casey, hijo de Cornelis Eman, que en esos años estaba a cargo de la empresa) estaba muy por delante de su tiempo, utilizándolo en lociones y cremas”, dijo en una entrevista el doctor Koos Veel, quien estuvo en Aruba Aloe Balm durante los últimos 32 años.

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Hasta 1980 la empresa vendió sus productos en tiendas y farmacias de la isla hasta que la cadena de Eckerd Pharmacy, en Florida, comenzó a importarlos, transformándose en el punto de partida de una nueva era en la compañía.

Hecho a mano

Basta con llegar a la fábrica para constatar el minucioso trabajo que hay detrás de cada producto de Aruba Aloe. Dos semanas antes de que una planta sea cosechada se realizan riegos especiales de 10 minutos al día, lo que equivale a más o menos un cuarto de galón, para que esté en óptimas condiciones. Las hojas recién cortadas se lavan y desinfectan y, como tienen distintos tamaños, son peladas manualmente igual que como se filetean los pescados. “Cortamos ambos lados de las hojas, luego el lado plano y con herramientas especiales sacamos el gel, que es nuevamente lavado, licuado y filtrado, para que esté listo para aplicar en la piel”, explica Jessica Posner, eCommerce Marketing manager de Aruba Aloe.

Exfoliantes fabricados en Aruba Aloe.
Exfoliantes fabricados en Aruba Aloe.

Y tantos cuidados rinden sus frutos. Todos los productos -que incluyen una línea de cremas y lociones, gel, desodorantes, protectores solares, after sun, productos para el pelo, entre otros- son reconocidos mundialmente por sus altos estándares de calidad. “Nos preocupamos de mantener las propiedades naturales de la planta con una línea de producción que se realiza a mano desde la cosecha hasta el empaque”, agrega Jessica. Y eso se evidencia en el éxito de la compañía, que hoy cuenta con 17 tiendas en el país, una en Indianápolis y otra en Ámsterdam, además de un sitio web con venta online hacia Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y Europa.

El aloe de Aruba ha tomado la delantera en el mundo, acompañado de una promesa de calidad bajo el alero de una producción manual que cuida cada detalle. De principio a fin, el recorrido por su planta y su fábrica conquista y regala inolvidables sensaciones, al presenciar en vivo el corte de una planta, en su museo por lo interesante de su larga historia y en la fábrica y la tienda, donde se pueden comprobar in situ los beneficios de sus productos en la piel.

Alhydran Care

Una de las líneas estrella de la marca es Alhydran Care, una crema médica concentrada que se usa para el tratamiento de la piel vulnerable inmediatamente después del cierre de una herida o quemadura. Previene la formación de cicatrices y reduce la picazón, por lo que la utilizan mucho los médicos que están en zona de guerra. En el recorrido en la fábrica se muestran algunas imágenes del antes y después de heridas tratadas con este producto, y es impresionante.

Visita a la fábrica

Quienes visiten la isla pueden tomar un tour de 15 minutos para conocer la historia de Aruba Aloe Balm. Parte en la plantación, presenciando directamente cómo se pela una hoja de aloe. El recorrido sigue en el museo, las instalaciones de la fábrica y termina en la tienda. Se realizan de lunes a viernes de 8 a.m. a 4.30 p.m. y los sábados de 9 a.m. a 4 p.m.

Aruba Aloe Balm hoy cuenta con 17 tiendas en la isla, una en Indianápolis y otra en Ámsterdam, además de un sitio web con venta online hacia Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y Europa.