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Tutú

En su reciente colección de Primavera 2018, Moschino presenta diversas versiones del tutú que combina con poleras de algodón estampadas, chaquetas y corsés de cuero, medias de red y botas.

  • Pía Montalva

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Falda corta que integra el traje de danza de la bailarina clásica. Es la pieza emblemática del oficio. Se compone de varias capas de tela, entre ocho y catorce, superpuestas, recogidas y almidonadas para que se eleven y expandan en círculo desde las caderas hacia afuera. Adosada a un calzón, en ocasiones incluye un corpiño escotado cuyo propósito es potenciar el cuello, parte de los hombros y los brazos de la artista.

Se fabrica en materiales fluidos y transparentes (tul, muselina, gasa, tarlatana, organdí) y se decora con bordados, lentejuelas, pedrerías o plumas ubicados siempre en el volante superior. Los diferentes tipos de tutú (romántico, clásico, italiano, plato) son seleccionados según el estilo del ballet representado.

Origen. El primer tutú irrumpe en escena en 1832, cuando la bailarina sueca de origen italiano Marie Taglioni decide llevar, en la obra “La Silfide”, una vaporosa falda de tul blanco a media pantorrilla. La prenda, diseñada por Eugène Lami, expone la sensibilidad romántica de la época. Su aparición coincide con el estreno de la técnica de puntas y la adopción de las zapatillas planas atadas por medio de cintas. Hasta ese instante la ropa de danza replica fielmente la estética imperante en la indumentaria cotidiana.

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A lo largo del siglo se produce un paulatino acortamiento del tutú. Influyen en este proceso el peligro de inflamación atribuido a la iluminación a gas empleada en los teatros -preocupante luego del accidente sufrido por la joven promesa Emma Livry durante una interpretación en la Ópera de París- y el desarrollo de nuevas piruetas que hacen necesaria una mayor movilidad de piernas y pies. El término tutú data de 1881. Es posible que comenzara a utilizarse como una derivación de ‘tulle’, el principal tejido usado en su confección.

Tendencia. En la década del 50, luego del lanzamiento del estilo new look, el tutú se incorpora a la oferta de modas. La nueva silueta se construye sobre la base de un corpiño hasta la cintura, ceñido, con o sin tirantes, y una falda muy amplia donde destacan varias hojas de tul. Estas últimas permanecen a la vista para incrementar la volatilidad del vestido de noche o bien funcionan como enaguas que confieren volumen y amplitud al ruedo. La invención del vestido de cóctel, a media pierna, consolida el vínculo entre las propuestas del período y el ya clásico traje de bailarina que las inspira.

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Moschino SS 2018.

El año 1992 la supermodelo Christy Turlington luce un minitutú de encaje acompañado de una chaqueta corta de tweed bordada, ambos firmados por Versace.

Para el otoño de 2008, Rodarte (Laura y Kate Mulleavy) propone un vestido de tul en tonos beige cuyo corsé se forma gracias a huinchas y cordones de chifón de seda.