Belleza

Flor de piel

No solo vienen a llenar de color y frescura el paisaje, muchas flores son además grandes aliadas en la belleza. Hicimos una selección con algunas de las más utilizadas.

  • Alejandra Villalobos

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Rosa

Es una de las favoritas en el mundo de la belleza; la podemos encontrar en muchos productos como cremas, aceites, cápsulas o aguas de perfumes. Es importante aclarar que existen muchos tipos de rosas y que, de acuerdo a su familia, entregan sus mayores principios activos a través de sus pétalos o semillas.

Paulina Vargas, directora de Bowspa y especialista en salud holística y belleza natural, explica que las rosas aromáticas son las que tienen sus mayores propiedades en los pétalos y son las que normalmente se utilizan en aguas, hidrolatos (agua que se recoge a partir de la destilación del aceite esencial de rosas) y aromaterapia. “Las cantidades de pétalos que se necesitan para dar aportes interesantes a nivel cosméticos incluyen altas concentraciones; por ejemplo, para hacer agua de rosas se calcula medio kg de pétalos por medio litro de agua destilada, y para hacer aceite esencial o aromaterapia la concentración aumenta mucho más, llegando a los 350 kg de pétalos por 100 g de aceite esencial, siendo uno de los más costosos por lo mismo”, explica.

Paulina nos cuenta las propiedades que otorgan las rosas a partir de sus pétalos:

  • Tonificante: Por sus propiedades astringentes, tonifican los poros y brindan brillo natural.
  • Hidratante: Los aceites naturales que encontramos en los pétalos de las rosas aportan hidratación y sedosidad. Son de especial beneficio para pieles sensibles ya que sus azúcares brindan alivio.
  • Relajante: En aromaterapia, la fragancia de los pétalos relaja la mente y es afrodisíaca.
  • Antioxidante: Los pétalos de las rosas poseen una gran cantidad de vitamina C, que protege las células de daños ocasionados por radicales libres.
  • Antiinflamatoria y antibacterial: Reducen la inflamación de la piel. También calman problemas como rosácea, inflamaciones oculares, heridas, etc.

“Todas estas plantas tienen bastantes propiedades en común: son hidratantes, nutritivas, antisépticas y muy regeneradoras de los tejidos. Por lo mismo son tan utilizadas en cosmética y salud de la piel”, dice Paulina Vargas.

Lavanda

También es una flor con larga tradición en el mundo de la belleza. Posee un gran efecto antibacteriano y antiséptico. Además es antiinflamatoria, antioxidante y regeneradora de la piel. Paulina Vargas nos cuenta sus principales características:

  • El extracto de lavanda re-gula la producción de sebo de la piel, elimina bacterias y protege contra el impacto de agentes externos nocivos debido a su poder antiséptico. Ideal para tratar infecciones.
  • Su poder de regeneración combate problemas dérmicos como el acné y la psoriasis al activar el metabolismo celular.
  • Actúa como antioxidante, retrasando la aparición de signos de envejecimiento.
  • Limpia profunda y eficazmente la piel sin obstruir los poros.
  • Al activar el metabolismo, ayuda a la regeneración de tejidos, emparejando la piel, dándole un aspecto terso
    y jovial.
  • También se usa como extracto y como aceite esencial.

Cecilia González Boillot, terapeuta licenciada en neuropatía y dueña de Emporio Natural, agrega que la lavanda es comúnmente usada en aguas de colonia, repelentes de insectos, perfumes de ropa, aceites relajantes, desodorantes y en pomadas para quemaduras solares y heridas.

Jazmín

Como la mayor parte de las flores aromáticas, el jazmín entrega sus máximos beneficios como aceite esencial. “Los científicos han identificado varios compuestos activos que incluyen flavonoides y cumarinas, que fomentan la salud vascular; los glucósidos cardiacos, que sirven para el buen funcionamiento del corazón, y los fenoles, que ayudan al cuerpo a desintoxicarse. Por eso es fácil entender por qué el jazmín ha sido tan preciado durante milenios”, explica Paulina Vargas, y agrega que el aceite de jazmín aumenta el estado de alerta y mejora el estado anímico al mantener el flujo sanguíneo y los niveles de oxígeno en la sangre saludables.

Además se ha demostrado que el aroma del jazmín calma y estimula un estado de descanso que reduce el estrés. “Combinado todo esto, el jazmín es una forma natural de eliminar toxinas y mantener una piel sana y de aspecto jovial”, dice Paulina.

Para disfrutar de los beneficios del jazmín en la piel se recomienda el uso del aceite esencial, el cual se obtiene por destilación de sus pequeñas flores blancas.

  • Incrementa el flujo en la sangre en la piel y también posee un fuerte poder hidratante. Un ingrediente ideal para pieles secas.
  • Mejora el aspecto de las estrías, cicatrices y es ideal para tonificar y estimular cualquier
    tipo de piel.
  • También tiene propiedades antiinflamatorias, por lo que agregar unas gotitas de aceite de jazmín a las cremas faciales y tónicos servirá a las pieles más sensibles.

“El jazmín es una flor muy utilizada en perfumería, pero además cumple funciones antisépticas. Se utiliza mucho en jabones y cosmética vegetal. Es recomendada para cualquier tipo de piel”, dice Cecilia González, de Emporio Natural.

Manzanilla

Esta flor tiene una vasta reputación medicinal. Usada desde la cultura egipcia para bajar la fiebre o como ‘cosmético’, además de ser ingrediente principal en aceites para embalsamamiento. En Roma también la utilizaron para darles sabor a bebidas, y su uso ha continuado a lo largo de los siglos. “Es una excelente aliada para los cuidados de la piel, principalmente por ser desinflamatoria, hipoalergénica y terapéutica. Generalmente es empleada en ungüentos, tónicos, cosmética vegetal, jabones, detergentes, perfumes y productos para el cabello. Además es ideal para pieles sensibles, con dermatitis, acné o alergias por su poder calmante”, explica Cecilia González Boillot, de Emporio Natural.

Paulina Vargas, de Bow Spa, nos detalla sus propiedades:

  • Antiinflamatorias y antisépticas. La manzanilla promueve una piel saludable, calmando irritaciones y alergias, y desinflamando bolsas en los ojos o edemas periorbiculares.
  • Puede ser utilizada en curación de heridas, acné, picaduras de insecto o cualquier cuadro que requiera un efecto antibacteriano junto a la regeneración de la piel. Esto gracias a la gran presencia de componentes con propiedades antisépticas y vulnerarias como la apigenina, el chamazuleno y el ácido gentísico, entre otros.
  • Se puede usar como ingrediente en cremas, jabones y champús (ideal para aclararlo, gracias a su capacidad de liberar peróxido de hidrógeno). También como tónico en base a infusiones, mascarillas, cataplasmas y compresas.

“La manzanilla es una de las 103 plantas del Listado de Medicamentos Herbarios Tradicionales Chilenos, reconocidos hace poco por nuestro Ministerio de Salud, donde se le reconocen beneficios para aplicaciones de uso externo en heridas superficiales, contusiones, picaduras de insectos, irritaciones e infecciones en la boca, ojos irritados y cólicos abdominales, entre otros”, cuenta Paulina Vargas.