Belleza

Limpiezas faciales: cómo, cuándo y por qué

Eliminar las impurezas del rostro y tener una piel resplandeciente. Objetivos claros, pero que muchas veces no sabemos cómo lograrlos. La limpieza facial es un tratamiento que no empieza ni termina en la primera visita, muy por el contrario, requiere de cuidados previos y posteriores.

  • Victoria Misito

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La previa

Lo primero, y una de las cosas más importantes según la cosmetóloga Mariana Rodríguez, es preparar la piel antes de una limpieza profunda. “Lo recomendable dejar de aplicar productos que sean muy invasivos desde una semana antes, ya que en el tratamiento se realiza una exfoliación profunda y puede ser muy abusivo para el rostro”, dice Mariana.

También aconseja no asistir a la limpieza si la piel está irritada o con heridas visibles. “En el caso de las insolaciones por ejemplo, se puede hacer una sesión descongestiva y de hidratación, pero sí se intenta eliminar las impurezas, la cara se puede irritar aún más”, agrega.

Frecuencia

Según los expertos, lo ideal es hacerse la limpieza facial cada uno o tres meses, dependiendo del tipo de piel y de los requerimientos de cada persona. “Hay que considerar que el proceso de renovación celular dura 28 días aproximadamente, por lo que una vez al mes permitiría mantener una piel ideal. Pero si lo que acompleja son solamente los puntos negros, depende de cada cutis la frecuencia, ya que en cada persona demora un tiempo distinto”, afirma Rodríguez.

La cosmetóloga Carmen Bottinelli asegura que hay que seguir este ritmo (de limpieza facial mensual o cada 3 meses), pero que durante el verano se debe tener más cuidado, ya que después del tratamiento no se puede exponer la piel directamente al sol por dos o tres semanas. Además aconseja proteger el rostro con factor 50+ después de cada limpieza.

El post

Para lograr resultados más satisfactorios y duraderos del tratamiento, ambas cosmetólogas aseguran que se debe cuidar la piel y no usar  cosméticos hasta 24 horas después de finalizada la limpieza. Esto porque con el peeling se eliminan las primeras capas y queda muy expuesta, lo que puede provocar una irritación. “Lo ideal es no maquillarse ni aplicar cremas hasta el otro día, así también penetran bien los productos aplicados”, agrega Carmen.