La Comensala

Piso uno

Antes de empezar, compartimos una copa de chardonnay y una mimosa como aperitivos, para amenizar la difícil elección, ya que todo tentaba (dato: hay también menú del día).

  • Pilar Hurtado

Compartir vía email

Es tanto el movimiento que se produce en la escena gastronómica santiaguina que a veces no alcanzo a visitar todo aquello que abre y los colegas comentan. Por eso decidí visitar luego el nuevo proyecto de José Ozaki, Piso Uno, e invité a una amiga a almorzar. El lugar está muy bonito, es lindo de día (dicen que de noche tiene muy buen ambiente también): baldosas de mosaicos en el suelo, sillas de madera, mesas de mármol, paredes oscuras, muchas plantas, lindas lámparas y música fuerte -no muy de mi gusto, debo decir-. Afuera, una terraza que promete para cuando el sol capitalino se afirme.

Antes de empezar, compartimos una copa de chardonnay y una mimosa como aperitivos, para amenizar la difícil elección, ya que todo tentaba (dato: hay también menú del día). Mi amiga eligió un maguro maki roll que sirven con los trozos acostados y cubiertos de un tártaro de atún deliciosamente aliñado.

Probamos también, para calmar mi obsesión con los tártaros de vacuno, el truffle niku tartar, cortado a cuchillo, con tajadas de trufa y yema de huevo, que estaba delicioso y para no parar de comerlo; lo acompañan con chips de masa de wantán fritos.

Para probar un plato caliente, pedimos un blando pulpo a las brasas con puré de yuca y sarsa criolla (cebolla morada, ají y limón), con un resultado muy equilibrado y rico; mi amiga no conocía la yuca y le encantó. Y para conocer las ensaladas del lugar, elegimos una de algas con tofu, servida con rodajas delgadísimas de pepino alrededor del bol, los cuadritos de tofu fritos y tajadas de rabanito; preciosas las presentaciones de todos los platos.

Yo soy fanática del cochayuyo y del wakame, esta ensalada de algas no tenía la última y me pareció un poquito sosa en su aliño, fue lo más bajo de la tarde. El servicio fue amable si bien me pareció que se tomaba su tiempo. Como postre, probamos un cheesecake de maracuyá y un postre de chocolate que no nos parecieron a la altura del resto de lo probado y creo que merecen un upgrade. En suma, grata experiencia y rica comida, como para volver a este nikkei.

Santa Magdalena 116, Providencia. Teléfono +56228401800.

Nota 6.7