Columnas

Corazón

Motivo ornamental que reproduce por convención iconográfica la forma del órgano humano. La expresión más característica se construye de manera simétrica, alineando dos círculos de igual tamaño en una linea horizontal y prolongando, hacia abajo y a modo de tangente, las curvas exteriores de ambos. En Occidente, el corazón se asocia a la idea de centro o núcleo donde se alojan las emociones. Refiere a la fuerza vital. Simboliza diferentes formas de amor, particularmente el amor romántico.

  • Pía Montalva

Compartir vía email

Origen. Las primeras representaciones del corazón que recuerdan a las actuales remiten a la colonia griega de Cyrene, donde, hacia el siglo III a.C., se acuña una moneda imitando la forma de la Silphium. Esta planta, utilizada como anticonceptivo en esa zona, es vinculada a la sexualidad. Durante la Edad Media, la imagen se incorpora en diversos soportes. Ilustra la tapa de la biblia que Cristo sostiene con una de sus manos y en el mosaico de la emperatriz Zoe emplazado en una iglesia de Estambul. Y se emplea en heráldica todavía sin una significación precisa.

A fines del siglo XV, el ícono adquiere una connotación religiosa, relacionada con el amor sagrado de Jesús. En el XIX se desplaza hacia lo profano. Alude al compromiso sentimental de los enamorados. Alrededor de 1850, en pleno romanticismo, las elegantes, novias y esposas, llevan una versión en oro, pendiendo desde una cadena de idéntico material. Inauguran así la inclusión de dicho motivo en la indumentaria femenina. El gesto coincide con el gusto por los amuletos cultivado en esa época.

fetiche-1
Schiaparelli, Primavera 2017.

Dos décadas después, el arte japonés impacta el diseño de joyas. Los colgantes, más exóticos, suman piedras de vidrio rojo, apelando al rubí -la gema del amor-, y de vidrio verde, equivalente a la esmeralda -la piedra de Venus-, engastados en plata.

Tendencia. Los corazones devienen en un tema de moda en los 30, gracias al influjo del surrealismo y los aportes estéticos de Elsa Schiaparelli. El suizo Robert Piguet propone un dos piezas de lana negro con dos bolsillos de parche en forma de corazón, realzados gracias a pequeños cordones de seda y lentejuelas. En los 40, Madame Grès explora las posibilidades del escote corazón en sus emblemáticos vestidos drapeados en jersey. El año 1972 las jovencitas chilenas bordan corazones en sus jeans y cosen por doquier parches de género con ese motivo.

fetiche-2

El año 2002, Rei Kawakubo presenta su línea Comme des Garçons PLAY, cuyo logo es un corazón rojo provisto de un par de ojos, obra del artista polaco Filip Pagowski.

En 2016 Hedi Slimane diseña para su última colección en Saint Laurent una voluminosa capa-corazón roja, confeccionada en piel de zorro.