La Comensala

Danés

El pedido tomó su tiempo en llegar, y mientras tanto observé que existe en el local un protocolo de atención bastante amable, entre cuyas características está preguntar si el comensal tiene alguna alergia.

  • Pilar Hurtado

Compartir vía email

No volvía a este local desde su apertura, momento en el que escribí de ellos. Les ha ido bien, parece, ya que han abierto otras sucursales. Más que solo sanguchería, yo diría que responde al viejo concepto de fuente de soda. Es un lugar muy cálido, con dos pisos y una azotea muy requerida cuando mejora el tiempo. En el primer piso están la barra y los maestros cocinando. Arriba, las paredes están recubiertas en madera, las mesas y sillas son del mismo material, el piso es de baldosas coloridas tipo Córdova y en las paredes hay frases pintadas.

El ambiente es relajado y hay bastante público, desde familias hasta parejas y grupos de amigos. La carta ofrece variedad de emparedados clásicos, como pernil, churrasco, lomito y completos, además de algunos platos, como manda la ley no escrita de las fuentes de soda. Nosotros pedimos un crudo y una hamburguesa francesa para compartir.

El pedido tomó su tiempo en llegar, y mientras tanto observé que existe en el local un protocolo de atención bastante amable, entre cuyas características está preguntar si el comensal tiene alguna alergia. Mientras esperábamos los platos, tomamos un mini-schop de Kuntsmann y un pistón, pisco con tónica, en este caso 1724.

Llegaron los platos, el crudo venía amoldado en dos platos, con la carne y trocitos de cebolla y pepinillo ya aliñada, y tostadas no muy tostadas para acompañar; estaba sabroso. La hamburguesa francesa trae queso mantecoso, cebolla caramelizada, berros, salsa de mostaza y palta, en este caso prácticamente media palta entre ambas mitades, separadas en platos.

La carne se pidió jugosa y así llegó, son dos hamburguesas una sobre otra, además del resto de ingredientes descritos, por lo que es grande y alto el sándwich y rica la combinación propuesta. Dos personas quedamos bien con estos dos platos compartidos. De postre, me tenté con un celestino, pero la verdad es que me decepcionó, ya que los panqueques se notaba que no fueron hechos en el momento, y si no se guardan correctamente se van secando. Mil veces prefiero mis panqueques, pero sumando y restando, el lugar cumple, grato ambiente, atención amable y platos Ok.

Nota 5.8

Av. Vitacura 4607, Local 2. TeléFono +56229543140.