Entrevistas

Camilo Huinca, puro talento

Antes de entrar a la escuela de diseño sabía usar Photoshop, había hecho algunos talleres de serigrafía y otros de ilustración. Esa forma de ser, inquieto y busquilla, le ha permitido, a sus 28 años, tener un nombre en el diseño chileno.

  • Patricia Morales

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Música

El primer cliente que tuvo fue Nano Stern, al que le hizo más de 10 carátulas de discos. Después de eso ha estado siempre ligado a la música, trabajando portadas de discos de grandes como Inti Illimani y Gepe.

Moda

El 2015 hizo una colección con Nike y luego otras colaboraciones con marcas más chicas. “Quiero comprarme una máquina para empezar a confeccionar e ilustrar mis propias prendas”, cuenta.

Only Joke

Además de ser su seudónimo es la firma que lleva cada una de las 6 poleras que forman parte de su última colaboración con la marca Dijon. “Quise representar todas las etapas de mi trabajo, por eso todas son muy distintas”, cuenta.

Cuando chico y hasta adolescente dibujaba mucho, tenía una banda y les hacía las portadas a los discos. Después solo empecé a aprender Photoshop; me metí en una casa okupa donde aprendí algo de serigrafía e hice otros talleres en Valpo. Todas estas cosas me sirvieron para entender de qué se trataba el diseño y convencerme de que eso era lo que iba a estudiar”.

Lo que más me gusta del diseño es la síntesis, la posibilidad de decir algo usando pocos materiales, con pocos colores y trazos, incluso usando solo figuras geométricas poder sintetizar una idea, un concepto y hasta un sentimiento. Por eso también uso trazos tan gruesos, porque eso me obliga a dejar de lado los detalles. Me gusta la idea de comunicar a través de un par de líneas”.

Uno puede inspirarse en el trabajo de otros artistas, pero para diferenciarse es clave la búsqueda personal y la introspección. Por eso al salir de la U me fui a vivir a la playa un tiempo; eso me sirvió para recopilar en mi mente y en mi trazo elementos de artistas que me inspiraban – como Vicente Larrea o la Brigada Ramona Parra – y los mezclé, por ejemplo, con geometría, para darle un aire más fresco”.

El trabajo más importante para mí siempre va a ser el próximo. He hecho proyectos que me han encantado, pero mi meta siempre es hacer cosas frescas, que la gente se sorprenda con lo que hago. Un día puedo pintar un muro en blanco y negro, al otro día una serigrafía en colores y al otro día, en el computador uno duotono. Esa ambigüedad de disciplinas es lo que me mantiene fresco”.

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