Entrevistas

Antonio Contreras: diseño sustentable

El 2007 apareció en la escena local con una propuesta que llamó la atención: ropa confeccionada con prendas y telas en desuso. Diez años después es un referente en la moda ‘no desechable’ y se abre paso en el mercado internacional.

  • Patricia Morales

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¿Hay conciencia en la industria sobre lo sustentable? Sí, las marcas ya saben que es algo que viene y al mismo tiempo la gente ha empezado a tener conciencia sobre las prendas que duran solo una temporada. Aunque es más caro, la ropa hecha a mano, con buenas telas, son prendas que van a durar mucho, que se podrán heredar, como ocurría antes.

¿Qué materiales van a revolucionar la industria? Los que contaminen menos. Por ejemplo, yo uso mucho el Tencel, un material sintético pero de origen natural. Lo bueno que tiene es que el líquido que se usa en su proceso de fabricación se puede reutilizar siempre, contamina menos porque usa menos agua. Son telas que pueden ser sofisticadas y tecnológicas a la vez.

¿Cuáles son tus referentes en innovación? Martín Margiela o el colectivo Vetements, que juegan con lo que es sofisticado y pueden hacer de un polerón un objeto de culto. Socialmente me parece interesante entender por qué pasan ese tipo de cosas, porque después grandes como Chanel y Dior siguen el mismo juego y hacen el polerón, igual al que está en cualquier tienda, pero con su etiqueta. Hay una democratización de los looks, que son más parecidos a los de la calle que a los de un aristócrata.

¿Cómo ves el futuro de la moda? Si seguimos como estamos no vamos a durar mucho tiempo más acá. Con ese pie forzado, hay que ser inteligente y empezar a optar a hacer cosas con los materiales que ya tenemos. Porque, o la ropa se empieza a transformar en combustible, o no sé qué vamos a hacer con todo lo que hay.

Foto Alejandra González
Foto Alejandra González

Carrera

Mi sello es usar telas vintage que encuentro en tiendas antiguas o remates. En el mercado vintage hay un montón de telas y manufacturas muy entretenidas e interesantes que se pueden aprovechar”.

Upcycling no es lo mismo que reciclar, que es tomar un objeto y desintegrarlo para transformarlo en otro totalmente distinto. Lo que yo hago es darle una segunda vida a un objeto que ya existe, volver a darle valor. Por ejemplo, mezclo una blusa con una falda y hago un vestido. Me parece lindo que se mantengan detalles que evidencien que esa prenda en algún momento perteneció a otra persona”.

Mi plan es irme el próximo año. Hasta ahora he estado vendiendo en Japón y me ha ido bien. Pero tengo en mente un par de casas de diseñadores, y dependiendo del que me acepte sería el lugar”.