Vida Sana

Una mirada saludable a los alimentos marinos

Pescados y mariscos abundan en nuestra costa chilena, pero ¿cuáles son mejores para comer y cuáles debemos evitar? Aquí una pequeña guía para adentrarse en el océano.

  • Angélica Lamarca

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Producción Male Chahín Foto Alejandra González

Pescados pequeños

La nutricionista Magdalena Mateluna, del Centro Integral Nutrimet, dice que hay una gran diferencia en la cantidad de mercurio que contiene un pescado grande versus un pescado o un molusco o marisco pequeño. Los pequeños contienen niveles más bajos de mercurio que los grandes. Dentro de los pescados grandes, los que acumulan más mercurio son: el pez espada, la caballa y el tiburón.

Los niveles más bajos de mercurio se han encontrado en moluscos como sepia, almejas y mejillones. Para entender esto hay que pensar que los pescados más grandes como los tiburones, es decir los predadores, se comen otros organismos y absorben elementos contaminantes. Los peces grandes tienen más mercurio, ya que devoran muchos peces pequeños que absorben el químico que se encuentra en el plancton.

Para tener en cuenta: Los animales marinos más pequeños y que menor cantidad de mercurio tienen, son : anchoas, merluza, salmón, sardina, calamar, tilapia, entre otros.

El famoso mercurio

Se habla mucho del mercurio presente en pescados y mariscos pues existen estudios que demuestran sus efectos nocivos en el organismo humano. La nutricionista Nelba Villagrán explica que según el grupo internacional de defensa ambiental “Natural Resources Defense Council (NRDC) el mercurio funciona como una neurotoxina que interfiere con el cerebro y el sistema nervioso. La exposición al mercurio antes del nacimiento y durante la infancia puede causar retraso mental, parálisis cerebral, sordera y ceguera. Incluso dosis pequeñas de este elemento químico afectan el desarrollo del niño, causando déficit de atención y problemas de aprendizaje. En abril de este año, en la reunión anual de la American Academy of Neurology, se presentó un informe donde se decía que comer pescados y mariscos con niveles altos de mercurio podría estar relacionado con un mayor riesgo de contraer la enfermedad esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Qué comer

La naturópata y directora técnica de BowSpa Paulina Vargas entrega consejos para tener en cuenta al comer productos provenientes del mar:

  • Priorizar el pescado azul pequeño, es decir: jurel, sardinas y anchoas, siempre en cocciones suaves para no perder los beneficios de los omega.
  • Evitar los predadores y grandes túnidos (de la familia del atún), como el atún rojo.
  • En caso de mujeres embarazadas, en período de lactancia y los menores de 3 años se recomienda evitar el consumo de las especies más contaminadas como pez espada, tintorera, atún rojo y lucio.
  • Priorizar el consumo de pescados blancos, que aún teniendo menos omega 3, están menos contaminados.
  • Cuidado con las latas de atún: una de las contribuciones más importantes de mercurio en la dieta es dada por las latas de atún. No es tanto por el mercurio que hay en una lata, sino más bien por el consumo habitual que se hace de este producto. Si se quiere tener algún envasado, es preferible que sea de vidrio y conservado en aceite de oliva ecológico.
  • Consumo de mariscos: los choros o choritos son filtradores de la contaminación del mar y acumulan arsénico. Al comer camarones y langostinos se recomienda no chupar la cabeza, ya que concentra mucho cadmio, metal que tiende a acumularse en el hígado y riñón, y el cuerpo demora en eliminarlo. Los camarones, al consumirse de manera habitual, tienden a contribuir con la entrega de mercurio a nuestro organismo.
  • Tratar de elegir los productos locales, de pesca artesanal y respetando la estacionalidad.
  • Nunca dejar de lado la ensalada a la hora de comer pescado, ya que la fibra de las verduras ayuda a atrapar los metales pesados.