Vida Sana

Para pasar agosto, ¡orégano!

Famoso como condimento y también conocido secreto de las abuelitas para aliviar dolores menstruales, el orégano esconde una cantidad inmensa de beneficios. A punto de comenzar el mes más cambiante del año, Miguel Ángel Cárdenas, Director del centro de medicina natural integrativa, Natural Clinic, nos entregó las claves para exprimir sus propiedades y llegar sanitas a la primavera.

  • Francisca Colussa

Compartir vía email

El orégano es una planta aromática de hojas pequeñas con forma ovalada. Se usa bastante en la cocina mediterránea y principalmente como condimento; pero tiene tantas, tantas, tantas propiedades beneficiosas para la salud que más vale conocerlas para sacarle provecho a esta plantita multifacética.

Es antiséptica, cicatrizante, diurética, digestiva, antiespasmódica y carminativa (favorece la expulsión de gases del tubo digestivo). Analgésica, alivia resfríos, estados febriles, bronquitis y asma. ¡Y hay más! Como contiene ácido rosmarínico, el orégano es un poderoso antioxidante, ideal para reforzar la salud del sistema inmunológico. “Tiene una de las tasas más altas de actividad antioxidante, 42 veces más que las manzanas”, precisa el naturópata Miguel Ángel Cárdenas.

También actúa como antimicrobiano, gracias a los fitoquímicos carvacol y timol, que lo convertirían en un buen ingrediente para sumar a jabones de mano. “Las investigaciones han demostrado que el aceite esencial de orégano podría eliminar patógenos transmitidos por los alimentos, como la listeria y la súperbacteria MRSA, y también algunos tipos de hongo cándida”, explica Cárdenas.

Eficaz antigripal

Su capacidad para aliviar rápidamente los síntomas de infecciones del tracto respiratorio lo convierten en un buen amigo para los resfriados. “El aceite de orégano puede ser muy útil, mientras mayor concentración de carvacol tenga, más efectivo será. Fomenta la producción de sudor como una forma de desintoxicación y al ingerir el aceite podría ayudar a que el cuerpo elimine las flemas de los pulmones”, dice el especialista.

Recetas sanadoras

El orégano seco sirve para preparar aceites esenciales de aromaterapia y productos capilares. También se puede tomar en infusiones con hojas frescas. Miguel Ángel recomienda usar 10 gramos para 1 litro de agua, se deja reposar durante 6 minutos en agua a punto de hervir, y se bebe una taza diaria después de las comidas durante una semana. Eso alivia estados febriles y también funciona como un expectorante suave. Si el objetivo es antiespasmódico, entonces la infusión se debiera preparar con 25 gramos de hojas frescas en un litro de agua y se toman tres tazas diarias.

También puede usarse directamente sobre la piel para aliviar dolores musculares, de artritis, asma y bronquitis. Para ello se puede elaborar un bálsamo caliente con medio litro de aceite de oliva, 35 gramos de hojas frescas machacas en un mortero (o 30 gramos de flores frescas de orégano) y se calienta a baño María durante 20 minutos. Se filtra mientras está caliente y se guarda en un frasco oscuro. El naturópata aconseja masajear la zona que se quiera calmar tres veces al día con el aceite.

Deben moderar o restringir su consumo:

·         Quienes tengan alergia al polen (conviene consultar con el médico)

·         Los niños menores de 8 años

·         Los enfermos de anemia (por su contenido de fitatos, que evitan la absorción de hierro)

·         Si está en formato de aceite esencial, NO se debe ingerir, podría resultar tóxico.

·         Mujeres en periodo de lactancia y embarazadas (siempre consultar al médico)