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Soquete

En la colección otoño 2017, el estadounidense Jeremy Scott propone soquetes blancos o naranjas que se llevan con sandalias o zapatos cerrados, sobre o bajo las medias de red negras.

  • Pía Montalva

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Prenda de punto cuyo largo se extiende entre el tobillo y la mitad de la pantorrilla. Cubre el pie con el objeto de protegerlo del frío, el sudor y el roce del calzado. Es fabricada en una diversidad de materiales (algodón, lana, seda, lino, rayón, nailon, fibras manufacturadas y mezclas) que varían acorde al uso y funciones específicas.

ORIGEN. El origen del soquete en Occidente refiere a un conjunto de hitos que se suceden a lo largo de varios siglos. Por una parte, la invención de las medias de punto, en el Renacimiento, constituye el primer antecedente de una pieza parecida. Por otra, la adopción de los pantalones largos -que reemplazan calzas y calzones-, a comienzos del siglo XIX, produce un vuelco en el modo de utilizar las prendas interiores. La longitud de las medias se reduce crecientemente porque prácticamente desaparecen de la vista. El proceso se potencia en el siglo XX con la supresión de las botas y botines y la utilización masiva de zapatos. Para la década del 30, el empleo del soquete masculino a media pierna se amplía y diversifica. Los caballeros continúan sujetándolos con ligas de goma para impedir las arrugas, porque el código del buen vestir indica que el accesorio debe lucir impecable, evitando la exposición de la piel desnuda. Las versiones más confortables incorporan una liga del mismo material, unida a la prenda, en la zona anterior. Paralelamente los soquetes deportivos son adoptados indistintamente por hombres y mujeres. De color blanco, en el caso de ellas se llevan con zapatos de cuero con cordones, del mismo tono, short estilo marinero abotonado a ambos costados y blusas camiseras amplias o poleras tejidas a rayas.

TENDENCIA. Los soquetes ingresan a las tendencias de moda en los 50. Devienen en una pieza emblemática entre las adolescentes. Las más formales acostumbran usarlos, en el estilo preppy, con faldas escocesas amplias o tableadas, twin set y mocasines. En cambio quienes cultivan una actitud rebelde los combinan con indumentarias de connotación masculina: jeans amplios con los bordes doblados hacia arriba, sobre el tobillo, camisas, chaquetas de béisbol y zapatillas tipo Converse, o bien pantalones lisos o escoceses a media pierna, suéter a la cintura y zapatos de golf. De este periodo datan el borde en punto elástico que mejora la sujeción y un pompón trasero que los mantiene en su lugar.

fetiche

Anya Hindmarch, Invierno 2017.