Belleza

Relajaté

El uso de hierbas y otros ingredientes naturales en el baño es una práctica que se remonta al tiempo de Cleopatra -famosa por su costumbre de bañarse en leche y miel para lograr una piel suave- y tiene importantes beneficios. Además, un relajante baño de tina al final de la jornada puede convertirse en un verdadero placer.

  • Patricia Morales

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Cuesta hacerse el tiempo, pero los baños de tina son un buen momento para liberar tensiones y superar el estrés del día. La sensación de dejarse envolver por el agua nos hace renovar energías y sentirnos más relajados. Además el agua tibia tiene muchos beneficios como estimular el sistema circulatorio, calmar la ansiedad y aliviar dolores derivados de contracturas físicas. “Cuando nos damos un baño de tina se abren los poros, se remueven células muertas y se desintoxica el cuerpo. Si al agua le incorporamos hierbas y hojas de té se absorben mejor todas sus propiedades, potenciando sus beneficios en la piel”, explica la cosmetóloga y directora del centro Medsthetik Mónica Böhmer. Y agrega: “A pesar de todos sus beneficios, un baño de tina nunca debe durar más de 15 minutos porque podría acelerar el ritmo cardiaco y dejar la piel seca, por eso es muy importante, al finalizar, aplicar cremas hidratantes”.

Cómo se preparan

Karen Espinoza, cosmetóloga y directora del centro de estética Zapatitos Rojos, explica que al momento de ingresar las hojas de té o hierbas al agua, esta debe estar a aproximadamente 30 o 32 grados. “Las debemos dejar reposar mínimo 10 minutos para que así podamos extraer todos sus beneficios, y al momento de entrar a la bañera el agua debe estar tibia (si es muy caliente puede resecar la piel)”. Si una persona no tolera el contacto con las hojas durante el baño otra opción es agregar al agua una infusión ya preparada. “En un litro de agua hirviendo se dejan reposar las distintas hojas por 10 minutos para luego colarlas y verter la mezcla en la tina. También se pueden usar pequeñas bolsitas de tela suave, similar a los saquitos de té que consumimos, y dejarlas flotar libremente por la tina”, explica Mónica Böhmer.

¿Cuál es el tuyo?

Todos los tipos de tés conocidos vienen de la misma planta, Camelia sinensis. La diferencia está en la forma en que se procesan y en los beneficios que aportan. Mónica Böhmer nos ayuda a elegir el indicado según lo que necesitamos.

  • Té verde: considerado el más saludable por su importante aporte en antioxidantes, favorece la eliminación de suciedad e impurezas en la piel.
  • Té blanco: durante siglos su consumo estuvo restringido al emperador y sus allegados porque se pensaba que contenía el secreto para la vida eterna. Es el antioxidante más potente de la naturaleza, por lo que es perfecto para combatir el envejecimiento de la piel.
  • Té rojo: es ideal para limpiar la piel grasa ya que
    equilibra el pH.
  • Te negro: contiene vitaminas C, E y B2, zinc, potasio y magnesio, además de taninos y polifenoles, por lo que sus beneficios son múltiples tanto para el pelo como para la piel. Su alto contenido de cafeína previene infecciones.
  • Té azul: aporta vitaminas y minerales a la piel y mejora el bienestar general. También tiene propiedades rejuvenecedoras.
  • Té amarillo: al igual que el blanco y verde, sus antioxidantes son perfectos para regenerar la piel.

A un baño relajante de hierbas o tés se le pueden incorporar elementos para hacerlo, además, exfoliante. “Se debe mezclar avena, lavanda, cáscara de naranja, romero, manzanilla y hojas de laurel. Licuar todos los ingredientes hasta hacer una pasta (se le pueden agregar unas gotas de aceite de oliva para suavizar), aplicar sobre la piel masajeando suavemente”, dice Mónica Böhmer.

Mezclas interesantes

Karen Espinoza nos entregó tres opciones según sus propiedades:

1. Relajante antiestrés: Manzanilla, lavanda y melisa. La manzanilla es calmante, antiinflamatoria y revitaliza; la lavanda además hidrata, es antibacteriana y ayuda a regenerar la piel, y la melisa es conocida por su increíble poder tranquilizante, además tonifica y desinflama.

2. Para alergias y comezón: Eucalipto y romero. El eucalipto refresca la piel, alivia la congestión, revitaliza y desinflama, y el romero potencia su poder desinflamatorio, además de ser un buen tonificante y astringente.

3. Para tonificar y revitalizar: Albahaca e hinojo. La albahaca en la piel actúa como estimulante, antiséptico y desinflamatorio. El hinojo tiene las mismas propiedades y además desintoxica.