Eco Mujer

Belleza negra y natural

El carbón activado es un potente actor en tratamientos para limpieza de la piel. Es vegetal y se obtiene de cáscaras de coco y maderas de eucalipto, álamo negro, sauce, pino o roble. El proceso se hace cuando la madera se calienta en ausencia de aire y el producto lo llaman activado porque en un laboratorio consiguen que desarrolle los poros o agujeros que le entregan alta capacidad de absorber distintos elementos.

  • Macarena Anrique

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 Producción María Eugenia Ibarra Foto Rodrigo Cisterna Maquillaje y pelo Bernardita Silva

PARA QUÉ SIRVE EL CARBÓN ACTIVADO. La naturópata Paulina Vargas lo usa y receta en su consulta de medicina natural para la eliminación de toxinas. Por este mismo principio lo describe como excelente recurso para tratamientos despigmentantes y antiacné. “En cosmética se usa en mascarillas y cataplasmas, que son más gruesas que las primeras. Se recomiendan para pieles con exceso de grasitud o manchadas”, dice.

Karen Halyburton, terapeuta floral y fitoterapeuta, cuenta que el carbón activado también permite eliminar partículas de metales pesados, pesticidas y bacterias. “Además de jabones, se usa en tratamientos de exfoliación y como agente desodorante neutralizando el olor corporal. Como enjuague bucal desintoxica y purifica la boca, y neutraliza el mal aliento”, comenta.

JABONES Y TRATAMIENTOS. En BowSPA aplican mascarillas de carbón activado y fango marino para tratar el acné, también venden carbón activado en polvo para ingesta y uso tópico ($6.500 50 g). El producto también se encuentra en Tienda Natural y en Biofilia, donde lo usan para elaborar una esponja de limpieza vegetal y un jabón facial que lleva, además, árbol de té, aceites vegetales y es ideal para la limpieza diaria de pieles grasas a mixtas.

CATAPLASMA. La naturópata Paulina Vargas explica cómo hacer una: se mezclan agua y polvo de carbón activado hasta obtener una pasta homogénea. Para que no se seque rápidamente se le puede agregar un poco de harina de linaza o gel de aloe vera. La pasta se extiende sobre una gasa o tela húmeda y se tapa con otra gasa o tela, entonces se aplica sobre la parte afectada. Se deja por 20 minutos y un máximo de 60 minutos y se retira. Luego se enjuaga suavemente con agua.

La precaución de no poner el carbón sobre la piel es por si hubiera un corte o alguna parte abierta pues el carbón puede tener efecto de tatuaje.

MASCARILLA EXFOLIANTE. La fitoterapeuta Katherine Halyburton la prepara con media cucharadita de carbón vegetal en polvo, una cucharadita de gel de aloe vera, otra de aceite de jojoba o de oliva, otra de harina de arroz (el exfoliante) y una cucharadita final, esta vez de arcilla blanca o caolín. Si se quiere, se suman cuatro gotas de aceite esencial de árbol de té o de lavanda y la cantidad de agua que permita lograr una pasta fácil de esparcir. Todo se mezcla en un bol (no plástico ni de madera) y se aplica sobre el rostro humedecido evitando contorno de ojos y labios. Se realiza un masaje suave con movimientos circulares, se deja cerca de dos minutos y, entonces, se lava con abundante agua tibia, luego fría. Con una toalla suave o guante de algodón humedecido se retiran los restos. Finalmente, se aplica agua de rosas o un tónico y la crema facial habitual.