La Comensala

Johnny Rocket’s

Esa tarde ni siquiera nos tocó el clásico show donde los meseros bailan una coreografía, si bien la chica colombiana que nos atendió fue muy amable y estuvo atenta todo el tiempo a nuestras mesas.

  • Pilar Hurtado

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Una frustrante tarde en que llevaba a mis hijos y sus amigos a un parque de trampolines que nunca encontré, terminamos comiendo hamburguesas en el Johnny Rockets del Alto Las Condes. Después de dos horas y media perdidos y con el Waze redirigiéndonos y haciéndonos dar vueltas, moríamos por comer algo. Los niños estaban aburridos y yo desesperada pues sufro cuando me pierdo.

Llegamos a este restaurante que emula una fuente de soda de los años 50 y nos sentamos en dos mesas. A los niños les pasaron unos gorritos de papel iguales a los de los meseros, papeles y lápices para pintar, mientras revisábamos la carta para hacer nuestro pedido. La mesa uno, la de los más chicos, pidió sándwiches de pollo grillado y Fanta con un jarabe de cerezas para saborizar (al probar, no me gustó nada el resultado, porque sabía a remedio, pero los niños no se quejaron). En la mesa dos, la nuestra, pedimos milkshake de chocolate, que estaba delicioso, y en vaso aparte venía el resto del batido para rellenar.

También probamos el batido del mes, de chocolate con caramelo, y a mi hijo le gustó. Antes de las hamburguesas compartimos una porción de aros de cebolla, los que venían crujientes y son muy ricos, chatarra gustosa en verdad. En nuestra mesa el pedido de todos fue hamburguesas, con ensalada o papas fritas como acompañamiento. Estas últimas me decepcionaron, hubiera esperado mejores papas fritas, a la altura de los milkshakes, y estas no estaban bien logradas, venían un poco frías y lacias. Las hamburguesas, con toda la competencia de este tipo de locales que existe hoy en Santiago, también me decepcionaron: secas y apretadas. El pan me pareció bien, el tomate y la lechuga estaban frescos, pero de un restaurante gringo cuya especialidad son las hamburguesas esperaría mucho más.

Esa tarde ni siquiera nos tocó el clásico show donde los meseros bailan una coreografía, si bien la chica colombiana que nos atendió fue muy amable y estuvo atenta todo el tiempo a nuestras mesas. En suma, en esta experiencia, bastante lejos de lo grato que yo recordaba. No sé si fue que las demás hamburgueserías mejoraron mucho y Johnny se quedó atrás (creo que debieran preocuparse si es así), o bien que ese fue un mal día en el local. Fue un mal día para mí, pero al menos al salir los chicos estaban contentos. Yo no, porque por el precio pagado podría haber ido a alguna cadena de comida más rápida y el bolsillo me hubiera dolido menos, ya que la calidad recibida no estaba a la altura del precio pagado. Gajes del oficio… Consumo: hamburguesa bacon cheddar + milkshake original $9.580.

Nota 4.8

Alto Las Condes, Kennedy 9001 local 2101, Las Condes.
Teléfono +5622213 9030.