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Punto cruz

En el siglo XVII, los tintes colorados provenientes de América, más económicos, imponen la moda del bordado en punto cruz, rojo sobre blanco.

  • Pía Montalva

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Tipo de bordado caracterizado por una puntada doble ejecutada en diagonal, en ambos sentidos y cuyos dos trazos, iguales, se intersectan en la mitad formando una X. La proporción establecida para el punto se inscribe al interior de un cuadrado, lo que confiere una geometría específica a los dibujos y un resultado donde predominan formas esquemáticas y líneas rectas. Este quehacer se realiza sobre telas de trama y urdimbre visibles y uniformes que sirven como guía. En caso contrario se superpone un tejido adicional que se retira, hilo por hilo, al finalizar el trabajo. Los proyectos de tapicería en punto cruz se crean sobre un cañamazo previamente marcado que incluye los diseños y colores a emplear.

ORIGEN. Los primeros vestigios de la existencia del punto cruz remiten a un fragmento de indumentaria adornada con este tipo de labor, encontrado en Egipto y fechado aproximadamente en el siglo VI d. C. Por otra parte, en China, entre los siglos VII y XI d. C, la técnica se desarrolló ampliamente. Para la Edad Media es utilizado en Europa en los trajes de corte y vestiduras sacerdotales. Las mujeres, a partir del siglo X, comienzan a aprender dicho oficio. Elaboran tapices de inspiración oriental y bordan los ruedos y las mangas de las túnicas. Durante el Renacimiento el punto cruz se expande a diferentes lugares del continente. Deviene en parte de la instrucción femenina impulsada por la Iglesia. Emergen los muestrarios confeccionados por las jovencitas donde abundan motivos religiosos.

TENDENCIA. El punto cruz se populariza en el s. XIX, gracias a su amplia difusión mediante publicaciones especializadas que ofrecen una gran variedad de diagramas para reproducir. Asimismo, la expansión de la industria química incrementa la disponibilidad de colores en la oferta de hilos. Los bordados se aplican principalmente a la vestimenta femenina: prendas interiores y accesorios como pañuelos, cuellos y puños desmontables, chales. Luego de un período de declive que abarca la mayor parte del s. XX, en los 70, el punto cruz es rescatado por la estética folk, que toma como inspiración ropas bordadas provenientes de diversas culturas.