Eco Mujer

Tiempos de bordados

Su papel es fundamental a la hora de reciclar, se usa para revivir ropa olvidada en el clóset, también para restaurarla cuando hay desgaste, roturas o manchas. Generosa, la fórmula del bordado no discrimina y permite desde el empleo de lana hasta hilos de seda.

  • Macarena Anrique

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Producción María Eugenia Ibarra Foto Rodrigo Cisterna Maquillaje y pelo Bernardita Silva

RUSO, BOHO Y DE PIEDRAS

En Calei Bordados se imparten estos tres talleres. Boho tiene cuatro clases y es ideal para iniciarse: “En él busco enseñar el oficio de manera integral, o sea, distintas técnicas y empleo de pedrería y aplicaciones. Todo se trabaja sobre un clutch que entrego y se decora al estilo boho”, explica Ignacia Castillo, cuyos cursos parten desde los conocimientos básicos y cualquiera puede tomarlos. Su taller de bordado de pedrería también dura cuatro clases, se trabaja con mostacillas e hilos de seda y metálicos para un proyecto personal. El de bordado ruso, en cambio, es una sola clase de tres horas, tiempo en que se aprenden cuatro puntos. “Es versátil, además de fácil de aprender”, cuenta la profesora, quien entrega los materiales y también tiene una tienda de insumos básicos: “Incluso traigo del extranjero para mayor variedad y dar la opción de que todos conozcan más implementos”.

BORDAR PARA SANAR

“Es un arte que ayuda a la concentración, poniendo la mente en estado meditativo, trasladando a la relajación”, dice la artista visual y profesora de bordado Aurora Anita. Desde su experiencia, Ignacia Castillo siente parecido: “Despierta la creatividad, la concentración, requiere paciencia, pero al mismo tiempo relaja. Es una actividad que logra hacer una pausa en tu día, y eso de verdad mejora la calidad de vida. Además yo veo el bordado como un oficio muy noble, que se trabaja con respeto. Es muy bonito pensar en la antigüedad de este oficio y toda la cultura que arrastra”.

TRES PUNTADAS 

Kit&Craft: Gloria Farachi y Daniela Yávar, mamá e hija, elaboran kits de bordado, por ejemplo, para cojines, almohadones, pieceras y caminos de mesa en diferentes diseños. Incluyen todos los materiales necesarios para bordar el proyecto, incluida lana ciento por ciento de oveja y teñida artesanalmente. Por tiempo limitado ofrecen una clase personalizada gratuita al comprar cualquiera de sus kits.

Nua: Significa abuela en lengua rapa nui y en la web es el nombre de un espacio dedicado a quienes buscan materiales para manualidades. Su creadora es Francisca Santa María y entre sus productos hay oferta de lápices especiales: permiten dibujar el diseño del bordado en el género y luego se borran solos o con aire caliente.

Cosío, Bordao, Tejío: Creada por Trini Guzmán, esta iniciativa investiga, recopila y promueve lo relacionado con estas tres palabras. Además de ideas y tutoriales, tiene inspiradoras historias en torno al bordado.

PROYECTO PROPIO

Aurora Anita es artista visual y desde 2013 imparte clases de bordado para toda persona que quiera aprender. Estudió en Buenos Aires y ha expuesto en las galerías Animal, Isabel Aninat y Madhaus, y este año tendrá una muestra individual de bordado en oro, en Galería Mutt. Lo suyo se acerca a la alta costura, con hilos dorados o finos de algodón, pero en sus clases enseña bordado crewel y utiliza distintos métodos de puntadas, de diferentes culturas, formando sombras, relieves y texturas. Cuenta que la técnica permite intervención de ropa de casa, indumentaria o cuadros: “Se puede venir con un proyecto propio a desarrollarlo en clases, será guiado y estudiado respecto de formas, colores y concepto”.