Belleza

El pelo este otoño/invierno según Alberto ‘Gitano’ Gómez

Decidir por cuenta propia lo que aplicamos en el pelo es como automedicarse, dice este argentino que defiende su profesión y recorre países compartiendo sus conocimientos con estilistas de todo el planeta. Se le conoce como Gitano, también como uno de los profesionales más carismáticos en el rubro de la peluquería, dueño de ideas claras y estrictas cuando de tonalidad, largo y rutinas para el pelo se trata.

  • Macarena Anrique

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Fotos Alejandra González

De gran convocatoria y considerado uno de los profesionales más relevantes en el mundo del estilismo, Alberto Gómez visitó Chile como parte de la gira Un Gitano por el Mundo, donde muestra su destreza en el uso de herramientas de Salón Exclusive, técnica en cortes y novedades de la marca italiana Farmavita, experta en cuidado y color de pelo.

Tras formarse en diferentes escuelas internacionales y con cerca de cuatro décadas de experiencia, hoy recorre el mundo para participar en seminarios, cursos y exhibiciones. Ha estado en ferias del Hotel Royal de Las Vegas, World Trade Center de Dubái y Teatro Kremlin de Moscú, entre otras. Es también embajador de Ga.Ma y fiel defensor de la profesión de peluquero, sobre todo del latinoamericano. “Es un gran profesional, creativo y valorado en el resto del mundo”, asegura.

De visita en Chile para recorrer algunas ciudades compartiendo con otros peluqueros en diferentes eventos y demostraciones, también se dio tiempo para analizar las tendencias y los infaltables a la hora de cuidar el pelo. Consejos útiles sobre todo ahora que viene el invierno, aunque lo malo ya pasó, asegura el especialista. El verano, con el agua de mar, es por lejos lo que más daña el pelo. Ahora es tiempo de cortar y atreverse con el color.

Rojos y grises

Los rojizos o borgoña son los tonos propios de la nueva temporada. Siempre tonalidades cálidas, donde también caben los chocolate. “Vienen con mucho furor”, afirma Gitano. Otra buena elección, según el estilista, son los mix de color para melenas cortas o medias. “Y hablamos de altos contrastes, de los negros con los rojos, los negros con los platinos, pero solo en algunas mechas localizadas, en el frontal, en las terminaciones de los laterales… Si no, se tiene un muestrario de colores. La idea es crear pequeños detalles, toques nada más”, explica.

Muy audaz, los neón, celestes, turquesas y petróleos también son tendencia. No van solos, van mezclados con raíces claras, por ejemplo, rosado pálido que, con el movimiento del pelo, deja ver contraste.

¿Qué pasa con las canas? Sigue la vigencia del gris, pero no de la cana: “Envejece en la mujer y, si se deja, siempre necesita un poco de matizado para llevarla a un color plata o acero, para sacar ese amarillento que suele tomar”.

Corte desconectado

“Muy tendencia para la temporada de invierno son los cortes bob y las asimetrías, siempre que el rostro lo permita. El corte de pelo se usa irregular, desconectado, y cuando hablamos de cortes desconectados es con mucho movimiento, aun siendo extremadamente cortos.

“La otra tendencia que está de moda es la línea de rapados (laterales). Vengo de trabajar en Bolonia y de hacer rapados a italianas que lo usan con un garbo maravilloso. Se complementa con platinados en gris y el contraste del nacimiento del pelo completamente oscuro. Queda bellísimo en mujeres de 40 años, adultas. De a poco lo vamos a ir viendo acá”.

Pero antes de cualquier tendencia, Gitano hace un alcance: “Me gustaría aclarar que ya nada se usa en corte si este no va acompañado de una elección de color. El color detona el movimiento.

“Cuando una mujer cae en las manos de un profesional peluquero, cuando se va de su salón debe salir con un corte y un color, si no el trabajo está incompleto. En Europa, la tendencia va más allá, es corte, color y maquillaje, una obra generalizada donde los peluqueros son los verdaderos asesores de imagen”.

Visita a la peluquería

Si no lo hacemos regularmente es como automedicarse, jamás se dará con la enfermedad, asegura Gitano: “Una mujer que se ‘autotrabaja’ el pelo no tendrá el mejor resultado. Nunca será lo mismo pasarse un tinte que hacerlo. El profesional peluquero lo elabora de acuerdo a las facciones, a la piel”.

La idea de la visita regular a la peluquería es también porque el peluquero sabe qué aceite necesitamos, qué cepillo, qué plancha usar, etc. Nadie conoce de cabellos más que un verdadero profesional, dice Gómez: “En Europa -me ocurrió en Milán- el profesional tarda más en darte un beso de saludo que en cortarte, luego agarra un papel y escribe, como si fuera una receta de doctor. Entones, la chica con el pelo cortado va a una tienda y entrega el papel. El dependiente lee y le comenta: ‘tu estilista dice que tienes que usar este champú, esta crema y este otro producto’. Cuando vi eso, me quería morir. ¿Un peluquero que está recetando? Sí, porque es un profesional, el peluquero debe ser lo suficientemente respetado para que sea él quien asesore en productos, eso si pretendemos un cabello jovial, lleno de vida”.

¿Pelo largo?

“La europea hizo del cabello largo un accesorio más, o sea, le importa muy poco tenerlo corto o largo. Si hay un evento especial, se pone una peluca y la disfruta con plenitud. La latina ha hecho de su pelo largo un rito, una religión. El gusto por el cabello largo en Latinoamérica es un tema cultural, el hombre ha hecho creer que es sinónimo de femineidad. Los mayas y los aztecas -dicen por ahí- decapitaban a las mujeres que se cortaban el cabello sin autorización del hombre. Las tribus del sur de Brasil expulsaban a las mujeres con sus hijos si se atrevían a lo mismo. Todavía en la actualidad se encuentran mujeres que dicen ‘córteme poquito porque a mi marido le gusta largo’”, se explaya Alberto Gómez.

Lo cierto es que a muchas les gusta dejar crecer su pelo. Bien, pero esto tiene algunas alertas: debe estar prolijo y se lleva corte entero si es liso; si es ondeado, escalonado. Así lo afirma el peluquero, que es tajante con la edad: “No soy el dueño de la verdad, pero no admito a una mujer de 50 años -o más- con el cabello por la cintura, aunque tenga el pelo más cuidado del mundo. Sí creo en el buen gusto. Es mucho más sensual una mujer de esos años con un corte medio, la hace más elegante. Es el detalle del buen gusto”.

Sus tres infaltables

1. La plancha
Es una socia adictiva que reemplazó al cepillo en la cartera, dice Alberto Gómez. Agrega que debiera estar en todo cajón y bolso de mujer. Su versatilidad es extrema: con movimiento plano hace un liso perfecto; cuando desliza girando, permite una onda. También ayuda en el aspecto saludable del pelo, cerrando la cutícula por efecto de calor y logrando así un brillo superior, más todavía cuando tiene tecnología como la ionificación. “La herramienta debe cuidar el cabello, no sirve que la plancha solo planche, debe ozonificar, oxigenar, si no, a los 15 días el pelo queda seco como paja de escoba”.

2. Aceite de argán
Rico en vitamina E, enriquece y protege todo tipo de pelo, y no lo engrasa. Si es rizado, hace un rulo más brillante, y si es lacio, le da vida. “Es la gran revolución en el cuidado del cabello. Puede usarse las veces que se quiera y sirve para la humedad del invierno, porque mejora la textura”.

3. Cepillado
Es sagrado, una receta antigua que nuestras abuelas sabían. Mejora el brillo, la fuerza y lo sedoso del pelo por efecto del roce sobre la fibra capilar. Mínimo 30 veces cada noche.