Moda

Louis Vuitton y el etnicismo de su colección Crucero 2018

A una hora de Kioto, en Japón, Nicolas Ghesquière presentó una de sus colecciones más atrevidas a la fecha. Con aires marcadamente orientales, los 55 looks rindieron homenaje tanto al “país del sol naciente” como al diseñador Kansaï Yamamoto, quien colaboró mano a mano con Ghesquière en los diseños.

  • Francisca Quirós M.

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Una mezcla entre tradición y modernidad. Así se puede definir el desfile que presentó Nicolas Ghesquière, director creativo de Louis Vuitton, en los jardines del  Museo Miho, en Tokio.

La locación, por supuesto, no fue elegida al azar. El museo, diseñado por el arquitecto Ieoh Ming Pei -que bautizó a su obra como Shangri La o “paraíso terrenal”-, se sitúa en medio de valles y bosques, que contrastan con las modernas paredes de vidrio y formas de concreto. La misma clase de dualidad que Ghesquière quiso mostrar en su desfile.

Con diseños que emulaban a guerreros nipones, la colección estuvo llena de referencias a su cultura ancestral. El maquillaje de las modelos, sin ir más lejos, las transformaba en verdaderas Kabukis, “máscaras” de arte teatral que fueron replicadas sobre bolsos y prendas, ilustradas por el homenajeado Kansaï Yamamoto –genio creativo detrás de algunos de los looks más icónicos de David Bowie.

La presencia de animal print, blazers oversize pero acinturados, brillos y grabados figurativos le dieron un aire universal a la colección, a la que Yamamoto calificó de “asombrosa”.

Entre los invitados estuvieron, por supuesto, el diseñador Kansaï Yamamoto, la editora de modas de Vogue USA Grace Coddington y las actrices Sophie Turner,  Michelle Williams y Jennifer Connelly. La pasarela, en tanto, también contó con caras famosas: la actriz de Game of Thrones Rila Fukushima fue la encargada de abrir el desfile, mientras que Doona Bae, protagonista de Sense 8, cerró el show de 17 minutos.