Vida Sana

[Adelanto] Las claves de la ‘dieta antiinflamatoria’

No es una dieta para perder peso, ni un plan de alimentación por un tiempo determinado, es una propuesta nutricional perdurable en el tiempo que ayuda a evitar la inflamación celular que produce enfermedades que van desde el asma al cáncer. Lo bueno es que de manera muy sencilla se puede combatir estos daños con la ingesta de alimentos saludables y sin procesar.

  • Alejandra Villalobos

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Cuando hablamos de inflamación (reacción defensiva del cuerpo en la que el organismo aumenta la producción de glóbulos blancos y otras sustancias protectoras), es probable que a la mayoría se nos venga a la mente una picadura de zancudo o una quemadura. Y efectivamente ese es un tipo de inflamación, pero es externa y produce hinchazón, dolor y cambio de coloración en la piel.

Pero hay otra inflamación más silenciosa -y más dañina-: la inflamación crónica. “El organismo, por diferentes motivos, reacciona con una respuesta inflamatoria y ataca los propios tejidos del cuerpo, provocando daño celular”, explica la nutricionista y cocinera saludable Paulie Olguín (@nutrilifepaulie). Esos motivos pueden ir desde malas digestiones a intolerancias alimentarias, alergias o hábitos de vida poco saludables. Pilar Caviedes, licenciada en nutrición, socia fundadora de Buonmangiare y embajadora de Giro Saludable, explica que es importante evitar esos alimentos, que sin ser intrínsecamente tóxicos, pueden ser una causa de irritación. “En ese sentido la alimentación juega un papel muy importante ya que a través de una dieta bien planificada es posible descartar alimentos que, directa o indirectamente, incrementan los marcadores inflamatorios”, dice Pilar.

El problema, según las expertas, es que consumimos muchos alimentos que inflaman, como grasas procesadas, cereales, azúcares, calorías vacías, alimentos procesados, etc. Además de tener hábitos poco saludables como fumar, consumir drogas, alcohol, sumado al sedentarismo y el estrés. Todos estos factores pueden inflamar nuestras células y desencadenar distintas enfermedades, desde secreción nasal, artritis, inflamación del intestino a alergias, caída del pelo, incluso tumores.

Lee el artículo completo este domingo en Revista Mujer, junto al diario La Tercera.