Eco Mujer

Bufanda de punto verde

No es revés ni derecho, no es de croché ni de telar, el punto es que sea sustentable; por ejemplo, una bufanda o cuello tejido con restos de lana o con la que aparece de tejidos desarmados. Que nada se pierda, ni tradiciones ni fórmulas ecológicas, tampoco ahora cuando el frío reclama abrigo.

  • Macarena Anrique

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Producción María Eugenia Ibarra Foto Nico Abalo Maquillaje y pelo Pati Calfio Asistente de producción Belén San Martín

CON FIBRA VEGETAL Y MATERIALES LOCALES.

Esas son las preferencias de Johana Mateluna a la hora de elegir con qué trabajar. Ella es una tejedora empedernida desde que era una niña pequeña, y hoy, cuando tiene poco más de cuarenta años, da clases en diferentes talleres. Son cursos de nivel básico, intermedio o avanzado, a croché, palillo y telar. En su página web también hay tutoriales fáciles de seguir. Además distribuye materiales de pequeños productores y elaborados a partir de madera o fibras vegetales, inspirada siempre en un concepto animalista que le transmitieron sus hijos veganos y que ella intenta compartir con sus alumnas: “Trabajo lino y algodón, compro a personas particulares que hilan a mano las hebras; por ejemplo, un grupo de abuelitos de San Miguel. Para los telares uso y distribuyo los que hace una artesana del interior de Rancagua (telares Armapu), que trabaja madera de raulí y a un precio menor que los telares de pino. Para las agujas vendo yo misma las que compro a un señor que las hace a mano en la calle 21 de Mayo”.

www.mundobelli.com

VIEJO TRUCO DE RECICLAJE.

Fácil y útil para dar nueva vida a una polera usada ya descartada, la fórmula es cortar el género justo donde comienza el borde inferior de cada manga, se corta también el dobladillo de la cadera o cintura. El resultado es un tubo de género cuadrado o rectangular que se estira cuanto se quiera para usar como bufanda circular o infinita.

LANA NATURAL.

Totalmente trabajada a mano, Lana Natural de Oveja elabora ovillos gracias a una red de artesanos. Sus productos son teñidos con tintes vegetales que evocan los colores del sur de Chile, son matices logrados con antiguas técnicas mapuches, con respeto por el medioambiente y sentido de rescate patrimonial. También ofrece talleres para tejer a palillo, croché o telar, y cuenta con herramientas de raulí. Según su consejo, con 200 gramos de un ovillo de lana natural de oveja se puede tejer una bufanda de un metro y medio de largo.

LISTAS DESDE EL SUR.

Le Mouton Vert: esta empresa trabaja intentado reducir inequidad social al integrar elementos locales y regionales. Todos sus textiles son naturales y orgánicos, abarcando desde el cuidado animal, la regeneración de pastizales de forma holística y la esquila respetuosa o responsable hasta el hilado y la confección manual. Su materia prima proviene de Estancia La Península de Puerto Natales y entre sus productos hay accesorios como echarpes, gorros y cintillos. Online se puede comprar un modelo mitad lana de oveja Corriedale y mitad lana de llama.

Ecopura: hilada a mano en rueca y lavada en ríos del sur del país, así son las hebras con las que se tejen sus bufandas y cuellos de lana de oveja. Tienen diseños para hombre y mujer, bautizados con nombres de especies nativas.

Witral: es un emprendimiento social que favorece a artesanas de la Región del Maule. Trabaja con el concepto de comercio justo y, entre otros productos, tiene cuellos de lana de oveja tejidos a palillo. Venden online y los pedidos llegan en bolsas reutlizables.