Vida Sana

Adaptógenos: un balance necesario

Las situaciones de estrés ponen al cuerpo en estado de alerta para seguir activo en esos momentos, pero en tiempos prolongados provocan un desbalance. Existen hierbas que ayudan al organismo a adaptarse cuando hay una sobrecarga física o mental; son los adaptógenos, ideales para recuperar el equilibrio.

  • Francisca Colussa

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Tu hijo entró al jardín por primera vez y el otro pasó del colegio a la universidad, en el trabajo empezó la temporada alta o estás pasando por una ruptura amorosa… tus niveles de cortisol (hormona producida por la glándula suprarrenal que se libera como respuesta al estrés) han aumentado y si se mantienen así por un tiempo prolongado tu sistema inmunológico se debilitará. Por eso las milenarias medicinas china y ayurvédica confían en las propiedades de los adaptógenos para, como la palabra lo dice, apoyar al organismo a que se amolde a las circunstancias. “Son sustancias de origen vegetal que facilitan que el cuerpo se adapte al entorno que está viviendo sin que pierda su normalidad, es decir no se acelere mucho y tampoco se deprima. Contribuyen a que haya una adaptación a los procesos y que la persona esté en óptimas condiciones, físicas y mentales”, explica la naturópata Denisse Ortiz (en Facebook/denisseortiznaturopata). “Un adaptógeno debe provocar tan solo cambios mínimos en las funciones fisiológicas del cuerpo, aumentar la resistencia del cuerpo a las influencias adversas, no por acciones específicas, sino por un amplio abanico de acciones físicas, químicas y bioquímicas, y debe tener un efecto normalizador general, mejorando todo tipo de condiciones y sin empeorar ninguna. Por ejemplo, una sustancia natural adaptógena tiende a bajar la presión arterial si la persona padece de presión alta. Pero, este mismo adaptógeno también puede subir la presión arterial en una persona de presión baja”, agrega Miguel Ángel Cárdenas, naturópata y director del centro de medicina natural integrativa Natural Clinic (www.naturalclinic.cl).

En los tiempos que corren, los adaptógenos le sirven a prácticamente todo el mundo, especialmente a quienes estén pasando por cambios importantes. Pero ojo, no es que sean un ‘dopping’ natural, se trata de promotores de la salud que aumentan la resistencia del cuerpo a los factores adversos, lo que no quita la necesidad de mantener un buen estilo de vida, una alimentación saludable y suficientes horas de sueño. “Las investigaciones sobre este grupo medicinal continúan, los resultados coinciden en que estas hierbas revitalizan el cuerpo y combaten significativamente el estrés, uno de los principales causantes de males contemporáneos”, dice Cárdenas.

¿Cómo los tomo?

Para que tengan una buena absorción se pueden consumir en cápsulas, comprimidos y también hay algunos que se encuentran en polvo. Ingerirlos en infusiones también sirve, porque aportan hidratación al cuerpo, las dosis son más pequeñas, pero también despiertan la capacidad autocurativa del organismo. Denisse Ortiz recomienda siempre comprarlos en lugares establecidos para asegurarse de que tengan exactamente lo que dice la etiqueta. “Idealmente hay que asesorarse con un profesional de la salud, un naturópata, médico biorregulador o algún nutricionista. Porque lo mejor es recomendarlo en forma individual para conocer la dosis adecuada, a pesar de que a nivel general una cápsula diaria ayudará, aunque será un efecto más a largo plazo”, dice Denisse.

Como se trata de productos naturales hay que ser constante en la frecuencia de su ingesta. Se necesitan un mínimo de 90 días para que cumplan sus funciones. Los especialistas dicen que se pueden consumir durante todo el año, pero en ese caso varían las dosis. Se comienza con mayor cantidad y después se mantiene con una dosis menor. Aunque por lo general los adaptógenos no tienen contraindicaciones, deben consultar SIEMPRE a un médico: las embarazadas, personas de la tercera edad, quienes tomen medicamentos para la presión o anticoagulantes.

Conoce las hierbas adaptógenas

Afortunadamente ¡hay muchos adaptógenos! Aquí algunos de los más conocidos y que se consiguen fácilmente en Chile:

Ginseng: Es excelente para hombres, mujeres y también hay dosis para niños. Es una de las principales plantas para equilibrar el organismo. Tiene propiedades energéticas, aumenta la oxigenación de las células, facilita el aprendizaje y la capacidad de comprensión.

Maca: También conocida como ‘ginseng andino’, es muy energizante, contiene proteínas, aminoácidos esenciales, vitaminas B1, B2, B6, minerales y carbohidratos. Reduce el cansancio y se dice que aumenta la libido, mejora la concentración y es muy bueno para las mujeres porque “se adapta a los ciclos hormonales femeninos, es muy recomendable para la premenopausia, menopausia y alivia los síntomas premenstruales”, dice Denisse Ortiz.

Schizandra: En la medicina china se la considera como una de las 50 hierbas fundamentales, cuyas bayas se usan secas y se ingieren en infusiones. Es un potente adaptógeno (aunque menos que el ginseng) con efectos para proteger el hígado. Ayuda en casos de insomnio, tiene propiedades antidepresivas y también alivia los síntomas premenstruales y de menopausia.

Hongo shiitake: Conocido por sus principios medicinales antioxidantes, estimula el sistema inmune, la digestión y tiene propiedades anticancerígenas.

Astrágalo: Cuenta con una larga tradición de uso en China como vigorizante, especialmente durante el ejercicio o en períodos de estrés. Contiene principios activos tales como saponinas, polisacáridos y flavonoides. Tiene efectos adaptogénicos y normalizadores en los sistemas nervioso, hormonal e inmunológico.