Vida Sana

¡Aquí está la papa!

Se cree que comer papa en la noche engorda. Muchos dicen que la papa es saludable para el organismo. Y otros aseguran que el camote es una mejor opción. Aquí entregamos algunos consejos de expertos en nutrición con respecto a este exquisito tubérculo.

  • Angélica Lamarca

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Producción: Magdalena Mendía Foto: Alejandra González

¿Cómo comerla?

La naturópata Denisse Ortiz (naturopatadenisseortiz@gmail.com) entrega las siguientes maneras de comer las papas para entregar beneficios al cuerpo:

  • Cocidas o asadas, evitando la fritura, ya que el almidón que contienen se transforma en azúcares de alta carga glicémica.
  • Hay que combinar el plato de papas con abundante verdura fresca, idealmente de hoja verde, evitando otro tipo de tubérculo como las betarragas o zanahorias.
  • Se debe tener en cuenta que el índice glicémico cambia dependiendo de la preparación de la papa en la cocina, según la variedad de papa, con los alimentos que se combina. Por ejemplo, al hervir una papa, el índice glicémico es menor, ya que el almidón se une al agua. El calor seco del horno disminuye la humedad de la papa y hace que se concentren más los azúcares. Cortar las papas antes de cocinarlas ayuda a preservar el almidón; si se las cocina enteras, su concentración de azúcar aumenta.

El problema

Miguel Ángel Cárdenas, director del Centro Natural Clinic y experto en medicina natural integrativa, explica que las dietas ricas en alimentos con un índice glicémico y carga glicémica alto están asociadas a un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo II. Las papas tienen un alto índice y carga glicémica. Esto hace que el nivel de la sangre se eleve y luego baje de golpe, lo que provoca mayor deseo de comer hidratos de carbono.

Sus beneficios

La nutricionista Marcela Ortiz, de Red de Salud UC Christus, enumera sus cualidades:

  1. La papa tiene un gran contenido de carbohidratos, lo que entrega energía.
  2. Posee poca grasa.
  3. Cuenta con abundantes micronutrientes, sobre todo vitamina C; tanto es así, que una papa mediana de aproximadamente 150 g, consumida con piel, aporta casi la mitad de las necesidades diarias de un adulto.
  4. Posee una cantidad moderada de hierro, pero el gran contenido de vitamina C fomenta la absorción de este mineral.
  5. Tiene vitaminas B1, B3 y B6, y minerales como el potasio, fósforo y magnesio, así como folato, ácido pantoténico y riboflavina.
  6. Es rica en antioxidantes, que previenen enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
  7. Posee fibra, lo que ayuda al metabolismo.
  8. Su contenido en proteína es muy alto en comparación con otras raíces y tubérculos.

La hora ideal

El naturópata Miguel Ángel Cárdenas recomienda comer papas a la hora de almuerzo y ojalá no después de las 17 hrs., ya que durante el día existe mayor actividad y se pueden usar como energía los hidratos de carbono presentes en la papa. Si se consume en la tarde/noche, no se alcanza a quemar la cantidad de calorías adecuadas ni los carbohidratos que ésta contiene, acumulándose en el cuerpo como azúcar y su exceso como grasa corporal.

¿Papa o camote?

La nutricionista de Red Salud UC Christus Marcela Ortiz explica que si se comparan los valores nutricionales de la papa con los del camote (también conocido como batata o patata dulce), quizás no resulte muy evidente cuál es la mejor opción. La papa tiene menos fibra y proteína que el camote y más carbohidratos, pero la diferencia es mínima con apenas un par de gramos. La papa es más rica en minerales como el potasio y magnesio, pero inferior al camote cuando se trata de vitaminas A, B6 y C. Los camotes, a su vez, ayudan a controlar los niveles de azúcar en la sangre, así como la ansiedad y el estrés, además de prevenir problemas arteriales. Para una persona común, elegir entre uno u otro no hará gran diferencia, pero si a la alimentación se le suma un régimen de ejercicios diarios, unos cuantos gramos más de fibra y calorías sí es significativo.