Vida Sana

El poder de dar las gracias

Comenzar este año laboral agradeciendo por todo lo que nos tocó vivir en el verano ayuda a ver el mundo de otra manera; atrae hacia nosotros emociones y sentimientos positivos y se siente el bienestar en nuestro andar diario.

  • Angélica Lamarca

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Producción: Male Chahín Foto: Rodrigo Cisterna

Lo bueno de ser agradecido

El psicólogo clínico Sebastián Rojas (22044771) explica que ser agradecidos conlleva una gran cantidad de beneficios, tanto a largo como a corto plazo, y estos se expresan en distintos ámbitos:

Nivel corporal: Diversos estudios han demostrado que las personas que se sienten más agradecidas y en sintonía con su vida presentan menos dolores corporales, duermen mejor y tienen más energía.

Nivel emocional: Mejora nuestras habilidades sociales, ayuda a la formación de nuevos vínculos con otras personas y disminuye la presencia de sentimientos como la envidia o los celos.

¿Cómo lograrlo?

No es simple entrar en este tipo de sintonía con el mundo que nos rodea, comenta el psicólogo clínico Sebastián Rojas, ya que cotidianamente nos encontramos rodeados de situaciones injustas, problemas, desigualdades, etc., que hacen que muchas veces sea difícil percibir las razones por las cuales sentirnos agradecidos. Por esto se recomienda que la gratitud sea una práctica regular y constante, donde tenemos que tratar de:

-Tomar cada día un momento para reflexionar acerca de las experiencias que nos han hecho sentir emociones positivas. Si sirve, pueden escribirse en un papel aquello por lo que uno está agradecido. Al ser una práctica del día a día, hay que tratar de ser muy específico, ya que existen en nuestra vida cotidiana un sinfín de situaciones que parecen repetirse de manera automática, pero si se pone atención a los detalles, es posible notar que pequeñas cosas van cambiando y hacen la diferencia. Por ejemplo: un pequeño gesto cariñoso de la pareja, una experiencia de la que se aprendió algo, una palabra de apoyo de alguien de quien no se esperaba, etc.

Meditar

Una buena manera de aprender a ser agradecidos es a través de la meditación; gracias a ella se despejan las fluctuaciones constantes de la mente, los juicios, las distracciones y se logra un espacio interior de calma y conexión con el presente, según explica la psicóloga e instructora de mindfulness María Elena Pulido (www.asiasantiago.cl). En este tiempo, el presente, el único que existe y en el cual podemos mirar la existencia, la vida ocurre sin que se tenga que hacer nada por controlar. Ahí es donde aparece la gratitud, ya que la experiencia deja de ser algo obvio.

Más positivos: Al meditar hay una determinación interior a sentirnos y escucharnos, las ideas y pensamientos se despejan, se acepta la realidad tal cual es y las ideas negativas se desprenden del pensamiento cotidiano.

Más felices

Según la psicóloga y coach integral transpersonal Kanelma Rivas (terapiasholos@gmail.com / 968348584), el vivir de manera consciente, es decir, el estar presente en el aquí y en el ahora, nos ayuda a unificar mente y cuerpo, a valorar lo que somos y tenemos y, así, ser más agradecidos. Todo esto nos conecta con la felicidad, con nuestro ser. El vivir en un constante piloto automático agota y estresa, ya que nuestra mente y cuerpo están disociados, por lo que darse un tiempo y detenerse a tomar conciencia ayudará a encontrar la felicidad y la gratitud.

Algunos consejos:

  • Activar los sentidos en la actividad que se encuentre.
  • Tomar conciencia del cuerpo y de la respiración, ¿cómo está?, ¿cómo se siente?
  • Intentar ser un espectador amoroso de mi realidad y entorno, sin emitir juicios.
  • Permitirse espacios de silencio.
  • Tener una actitud de escucha activa al compartir con otros.
  • Al finalizar el día, enumerar tres cosas por las que se está agradecido.