Vida Sana

5 verdades de la buena digestión

En marzo muchos factores cambian, la alimentación, volver a la rutina y el estrés pueden afectar el buen funcionamiento de nuestra digestión. Es por eso que es mejor estar prevenida y seguir algunas pautas para que la vuelta de vacaciones no afecte a nuestro sistema digestivo.

  • Francisca Orozco

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1. ¿Qué es lo normal?

Lo normal en cuanto a frecuencia es ir al baño desde tres veces por semana, “cuando existe una frecuencia menor ya se puede hablar de constipación”,  comenta Eugenia Morales, gastroenteróloga de Clínica Las Condes.

2. ¿Qué pasa cuando viajamos?

Es normal que cuando viajamos nuestro sistema digestivo se altere y algunas veces presentemos estreñimiento, las causas según la doctora Eugenia Morales, son la disminución en el consumo de fibras, que son muy importantes para la buena digestión,  los cambios de horario, y la existencia de un baño distinto al que estamos habituados. “Para ayudarnos podemos aumentar el consumo de fibra o utilizar medicamentos por poco tiempo para mejorar el transito”

3. ¿Qué hábitos saludables puedo tener para mejorar la digestión?

La gastroenteróloga Eugenia Morales explica que es muy importante el consumo de fibra, líquidos y realizar deporte de forma regular, además de establecer horarios para ir al baño, “ojalá después del desayuno o después de almuerzo”.  La nutricionista Magdalena Acevedo recomienda: “comer cuatro comidas principales y dos colaciones, además no disminuir demasiado el volumen de las comidas,  ya que el organismo necesita peso, es decir cantidad, y temperatura para el proceso de peristaltismo (digestión), es por eso que las infusiones herbales son buenas para la digestión”

4. Nuestros aliados

La fibra, entre 25 a 30 gramos al día, agua 1 ml por kilo de peso, y los probióticos, “Las frutas, las verduras y las legumbres son excelentes alimentos que aportan gran cantidad de fibra, agua y volumen” comenta Magdalena Acevedo, nutricionista.

5. Es mejor evitarlos

Los alimentos astringentes como el arroz blanco, la jalea y el quesillo, y también las frutas altas en pectina como las manzanas y zanahorias cocidas.