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Minaudière

Accesorio indumentario, generalmente un objeto de joyería práctico e ingenioso, de forma oblonga y plana, diseñado para contener, en un pequeño espacio, los distintos elementos que una mujer elegante requeriría tener consigo durante actividades sociales como cócteles, cenas, bailes y fiestas. Se usa en la mano o en la muñeca, sujeto con una correa. Incluye compartimentos fijos donde caben espejo, peine, polvera, caja para maquillaje, lápiz labial, reloj retráctil, caja para píldoras o bombones, boquilla, encendedor, pañuelo, binoculares de teatro.

  • Pía Montalva

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ORIGEN. Hacia fines de la Primera Guerra Mundial la industria cosmética experimenta un crecimiento sostenido relativo a la emancipación femenina y a la popularidad alcanzada por las estrellas de cine. A partir de los 20, los bolsos de noche se tornan cada vez más funcionales a las necesidades de las elegantes. El neceser o vanity case, inspirado en el inro japonés -una caja que suplía la ausencia de bolsillos de la vestimenta y se colgaba del obi-, aparece como una alternativa eficiente que permite transportar un número creciente de cosas. Se fabrica en oro o plata, y decora con jade, madreperla o lapislázuli, o bien en materiales sintéticos y se adorna con piedras de cristal. La minaudière propiamente tal, una derivación del primero, data de la década del 30. Su origen es atribuido a Charles Arpels, socio de la firma Van Cleef & Arpels, quien tiene la idea de perfeccionar la vanity case luego de observar a su amiga y clienta Florence Gould, esposa de un magnate ligado a la industria de rieles, vaciar de manera improvisada sus implementos en un recipiente de hojalata. Por otra parte, el accesorio es bautizado con este nombre en honor a Estelle Arpels, quien acostumbraba a ‘minauder’, es decir a adoptar ademanes delicados y artificiosos con el objeto de seducir a la audiencia.

TENDENCIA. La minaudière de Van Cleef & Arpels ingresa a las tendencias de moda en 1934, respaldada por una importante campaña publicitaria que la presenta como “indicada para sintetizar el gusto más perfecto y la eterna juventud de París”. Dos versiones deslumbran a las consumidoras. La primera es elaborada en oro, esmalte y piedras preciosas. La segunda, más económica, en styptor, novedosa aleación de plata y estaño desarrollada por la casa.