Vida Sana

Los 10 mandamientos del agua

La mayoría sabe cuánto. El tema es cómo y cuándo. Porque aunque muchas nos propongamos consumir la cantidad diaria recomendada (1,5 a 2 litros aprox.), es común llegar al final del día sin haber cumplido ni la mitad. A continuación las nutricionistas Giselle Muñoz y María Teresa Onetto y la nutrióloga María Pía de la Maza nos entregan algunas claves para lograr la meta sin problemas y aprovechar al máximo sus beneficios.

  • Revista Mujer

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1. Fracciona el consumo recomendado. Lo que se recomienda es no beber todo el agua de una vez, ya que el cuerpo debe hidratarse durante todo el día para su correcto funcionamiento. Una buena técnica es consumir la mitad en la mañana y la otra mitad durante la tarde.

2. Siempre ten una botella de agua o un tazón a mano y fíjate metas. Por ejemplo, si tu consumo debiese ser de 2 litros, antes de almuerzo debes haber rellenado tu botella (500 cc) dos veces o haberte tomado 4 tazones de té.

3. No esperes hasta tener sed para tomar agua.
Si consumes menos de lo que tu organismo requiere, el cuerpo pide más a través de la sed. Intenta prevenir este estado de deshidratación y adelántate a las necesidades de tu organismo.

4. Bebe agua media hora antes de cada comida
, eso aumentará tu sensación de saciedad, evitando así comer en exceso. Además, en algunos casos podría ayudar a calmar la ansiedad.

5. Al despertar en la mañana
el cuerpo está en un estado de deshidratación transitorio, por lo que se recomienda beber un vaso de agua en ayuna para ‘echar a andar’ el metabolismo y, de paso, aumentar la ingesta total de agua del día.

6. Intenta no beber mucha agua antes de dormir, ya que podría estimular la diuresis durante la noche y a través de ese mecanismo interrumpir la conciliación profunda del sueño y, como consecuencia, no obtener un descanso reponedor.

7. La temperatura del agua no debe ser ni muy fría ni muy caliente. El exceso de frío podría inducir trastornos en la movilidad gastrointestinal con dolores o cólicos, y el agua demasiado caliente podría dañar la mucosa bucal y esofágica.

8. Reemplaza el bajativo por una agüita de hierbas después de comer, esto te ayudará a deshincharte, sobre todo si escoges un tipo con propiedades diuréticas como la manzanilla o el té verde. En todo caso, su consumo en exceso podría intervenir con la adecuada absorción de vitaminas y minerales, por lo que se deben beber con moderación y bien diluidas.

9. Si no te gusta consumir agua pura -que es lo ideal- privilegia el consumo de alimentos ricos en líquido, como frutas, verduras o sopas. En el conteo de cc recomendados estos también cuentan.

10. Para el tránsito lento, una de las soluciones más efectivas es el agua. El líquido es fundamental para potenciar el efecto benéfico de la fibra en el, ya que esta capta agua y forma geles en el intestino que ayudan a que se absorban las grasas y los hidratos de carbono. Sin la cantidad de agua necesaria evidentemente el proceso se lentificará.