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Demna Gvasalia, el disidente

La marca Vetements, que ayudó a fundar, fue mucho más que su propia marca. Fue el pasaporte a Balenciaga como sucesor de Alexander Wang.

  • Mariano Toledo

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Demna (34) nació y creció en Georgia, exrepública soviética. Hijo de una familia conservadora, estudió economía en la Universidad de Tbilisi. Años más tarde se graduó como diseñador en la Academia Real de Bellas Artes de Amberes, de donde surgieron también Haider Ackermann, Kris van Assche, Ann Demeulemeester y Dries van Noten, entre otros.

Ya graduado se mudó a París (2009), donde trabajó en Maison Martin Margiela. El director de colecciones de la casa, Agnès Barret, describió a Gvasalia como el “hijo espiritual” de Margiela.

Luego pasó a Louis Vuitton como diseñador senior de prêt-à-porter femenino, bajo las órdenes de Marc Jacobs.

Aquí comienza el germen de Vetements (ropa en francés). De las charlas con sus excompañeros de Margiela, surge la idea de trabajar juntos en un proyecto que expresara su disgusto por el stablishment de la alta moda. Fueron siete y tomaron el mundo de la moda por asalto. La crítica los acarició y fueron finalistas del premio 2015 LVMH. El anonimato del grupo es parte de su estrategia: la subversión.

Gvasalia es el portavoz de la marca y su hermano maneja el lado comercial. El poliéster, nailon y los materiales sintéticos ponen a Vetements en la ribera opuesta de las casas de moda francesas. Lo trash, las siluetas descomunales y la ropa deportiva de los 80 y 90 los transforman en alienígenas en París.

Un streetwear despreocupado, desprolijo y un poco matón, que el mundo amó inmediatamente.

Para Gvasalia, Vetements fue mucho más que su propia marca. Fue el pasaporte a Balenciaga como sucesor de Alexander Wang. Allí está dejando su huella y su visión despojada y antiestética de la moda. Bolsos de ‘home depot’, poleras de DHL, calcetines que incluyen zapatos, hombreras gigantescas, botas metalizadas hasta la cintura y sastrería sobredimensionada son algunos de los elementos típicos de su mundo.

Las parkas XXL han sido su sello, todo el planeta ya las ha copiado. Como Margiela, Demna convoca a sus amigos para desfilar. Prescindir de las modelos top es parte del relato independiente. Los lugares donde presenta sus colecciones son sórdidos y precarios.

Demna ha creado un nuevo lujo, el ‘NO LUJO’, y al igual que Balenciaga (salvando las distancias) ha cambiado la forma en que vemos la moda.

Él dice: “Es feo, por eso nos gusta”, y sospecho que gran parte de ustedes le estará dando toda la razón.

DEMNA-GVASALLA