Vida Sana

Haz esto antes de desayunar

No, no hablamos del ayuno. Nos referimos a pequeños hábitos que podemos incorporar en nuestra rutina matutina, previa al desayuno, que aportan beneficios extra a nuestra salud. Preguntamos a cuatro nutricionistas qué hay de cierto y falso en estas populares prácticas ‘saludables’.

  • Constanza Espinoza

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Foto Getty Images

En serio, ¡no es ayuno!

Quizás suene repetitivo, pero hay algunos que tienden a confundirse. Es importante recalcar que todos estos hábitos ‘healthy’ se realizan previos a un desayuno nutritivo y acorde a nuestras propias necesidades. “Saltarse el desayuno contribuye a desórdenes metabólicos, a una baja del rendimiento intelectual y deportivo, entre otras alteraciones”, aclara la nutricionista de Clínica Indisa Cecilia Benavides. Estas prácticas no son sinónimo de ayuno, sino que se consumen antes de la primera comida del día. “No hay ninguna evidencia científica que avale la moda de realizar ayunos para obtener beneficios”, asegura la especialista.

Los más comunes (y populares) predesayunos:

1. Agua tibia con limón:
“Ayuda a la digestión, estimula el sistema inmunológico, equilibra los niveles de pH, limpia la piel, da energía y mejora el estado de ánimo, refresca el aliento e hidrata el sistema linfático”, enumera Catalina Manríquez, nutricionista de Nutrimet (Centro integral de Nutrición y Metabolismo). “Es importante destacar que no favorece la quema de grasa, ya que no existe evidencia científica de que el agua con limón ‘desintoxique’ el cuerpo”, agrega la especialista. “Además de hidratar aporta vitamina C, la cual ayudará a aumentar nuestras defensas, reparar tejidos y evitar procesos oxidativos en nuestro organismo”, complementa la nutricionista y health coaching Magdalena Acevedo (+56 962024113). “Aunque no es la cantidad suficiente de vitamina C que el organismo requiere al día, tenemos que pensar que al ser consumida en ayunas será bien aprovechada por nuestro cuerpo”, aclara la experta.

2. Vaso de agua:
“Siempre es bueno consumir agua y una buena idea es tomar un vaso en ayunas”, afirma la nutricionista de Clínica Indisa Cecilia Benavides. Un estudio de la Universidad de Medicina Charité de Berlín, realizado a mediados del año pasado, reveló que tomar ½ litro de agua en ayunas estimula el reflejo hepático, activa el sistema nervioso simpático y predispone el cuerpo a un mayor rendimiento físico y mental. “A muchas personas les ayuda a ir al baño, más que por un beneficio del agua en ayuno, es por el reflejo gastro yeyuno colónico, el que se activa cuando hay distensión estomacal, facilitando el vaciado intestinal”, comenta la especialista.

3. Jugos verdes prensados:
“Si añadimos zumos de fruta y verdura cruda estamos aportando vitaminas y minerales como motor principal para comenzar el día”, asegura la nutricionista y terapeuta natural Loreto Domínguez (Loretodominguez.com). “Mejora nuestra digestión y metabolismo, además nuestra piel, cabello y uñas lucirán sanos”, agrega la especialista. “En ayunas efectivamente ayudan a alcalinizar nuestro cuerpo, aportan fibra y nos mantienen hidratados”, agrega Magdalena Acevedo.

4. Jugo de granada:
La granada es una fruta que cuenta con una larga lista de beneficios. “Es antiséptica, antiinflamatoria, fortalece los huesos y músculos, alivia el estrés, previene algunos tipos de cáncer y hay estudios actuales que hablan de una reducción del 25% de los casos de arterioesclerosis”, explica la nutricionista Catalina Manríquez. Pero las especialistas apuestan por la fruta entera en vez del jugo. “En mi opinión, es mejor comer granadas que tomar jugo de granada, porque este último pasa directamente al intestino y produce un aumento de la insulina”, advierte Magdalena Acevedo. Al transformar la fruta en jugo, el contenido de fibra disminuye, perdiéndose el efecto de esta en controlar la absorción de fructosa (’azúcar’ de las frutas).

“Debemos considerar que la recomendación actual en cuanto al consumo de fruta son 2 unidades al día, y habitualmente al preparar jugos utilizamos 3 o más”, sostiene Cecilia Benavides. “Estaremos bebiendo una gran cantidad de fructosa en unos minutos con bajo poder saciante. Y si a esto le sumamos que a primera horas de la mañana tenemos una leve resistencia a la insulina (que nos impide manejar bien una alta carga de azúcares simples como la fructosa), contribuiríamos al descontrol metabólico y con ello al aumento del peso”, explica la especialista de Clínica Indisa.

¿Sí al cardio en ayunas?

“Hacer ejercicio en ayunas hará quemar más calorías al cuerpo de las que tiene en reserva, pues no se ha ingerido energía antes de comenzar a moverse”, explica la nutricionista y terapeuta natural Loreto Domínguez. “El problema con esta disciplina es que el cuerpo se ve sometido a un gran estrés y sobretrabajo para poder aportar la energía necesaria a los músculos sin dañarlos durante el ejercicio”, comenta la especialista. Y no es la única. “Se pierde grasa”, asegura Magdalena Acevedo, “pero es muy peligroso, sobre todo con pacientes con problemas metabólicos y con enfermedades de base como diabetes, hipertensión y colesterol alto”, agrega.

Las nutricionistas aconsejan consumir algo liviano antes de la práctica de deporte matutino y posterior al entrenamiento seguir con un desayuno completo que conste de: lácteo descremado, pan, galletas o cereales integrales más su acompañamiento, pechuga de pavo, quesillo, huevo, palta o frutos secos como nueces, almendras y avellanas.