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(Otras) dinámicas para regalar

Para dar un respiro al consumismo que incitan las fiestas de fin de año surgen nuevas formas de entregar los regalos en Nochebuena. Un entretenido giro que hace de este tradicional ritual un momento mucho más personalizado y con sentido, y de paso ¡económico!

  • María Paz Maldonado

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Amigo secreto solidario
A diferencia del clásico amigo secreto que muchos juegan en la oficina, y cada vez más en las familias, esta dinámica exige hacer un regalo solidario. ¿Cómo? Hay dos modalidades; la primera es realizar una donación de un monto voluntario en nombre de la persona que le salió en el sorteo… aquí, además, es importante la creatividad para hacer un certificado de regalo o tarjeta que informe de la donación; la segunda es comprar un regalo cuya venta vaya directamente en beneficio de una causa solidaria. Afortunadamente las fundaciones que ofrecen regalos con sentido son múltiples, así que es cuestión de averiguar y escoger entre alternativas que van desde mantitas de picnic, artesanías, hasta productos gastronómicos y libros.

Todo a ganador
Similar a la dinámica anterior, este juego también está motivado por la solidaridad, pero acá el ‘ganador’ es uno. “Desde hace 3 años celebramos la Navidad con este juego con mi grupo de amigos. La idea nació porque uno de nosotros venía llegando de trabajar como voluntario en África y estaba armando una fundación, y queríamos aportar de alguna forma. El juego consiste en que cada uno elige una fundación, la anotamos en un papelito y hacemos un sorteo donde solo sacamos un papel. La fundación que sale se lleva el monto total de lo que recaudemos, que equivale a la cuota que hubiésemos pagado de haber comprado regalos. Siempre juntamos entre 100.000 y 120.000, y el encargado de hacer la donación es quien propuso la fundación. El año pasado ganó el Hogar María Ayuda de Ñuñoa, y ¡este año está por verse!”, cuenta Cristina Torres (abogada, 31 años).

Da y quita
Perfecta para hacerla en la oficina cuando los equipos son grandes, para esta dinámica se deben hacer papelitos por el número de participantes y cada uno tiene que sacar uno al azar. Previamente todos llevan un regalo unisex de un monto determinado. Comienza el que sacó el n° 1 y escoge el regalo que más le parezca (el atractivo del envoltorio es crucial) y lo abre, luego el n° 2 puede escoger del montón de regalos o bien quitárselo a la persona anterior, y así sucesivamente. Como siempre habrá un par de regalos que todo el mundo querrá robar, se estipula un máximo de ‘robos’ por regalo.

A la suerte de los dados
Igual que en los juegos de azar, en esta dinámica puede pasar de todo. Se fija un monto determinado (no muy alto) y cada participante debe comprar cierto número de regalos en ese rango de precios. En Nochebuena todos los regalos se ponen al medio de la mesa, se toma un dado y se le asigna un significado a cada número; por ejemplo, 1: elige un regalo, 2: roba un regalo al de tu izquierda, 3: sáltate a la persona de tu derecha, etc. Luego se determina un tiempo de duración (10 minutos aprox.) y comienza el juego. “Esta idea surgió porque estábamos cansados de comprar por comprar y queríamos hacer algo más divertido, en que todos lo pasáramos bien. La idea es que el juego sea dinámico y rápido, y que los regalos sean cosas chistosas. Lo mejor es que cuando se acabe el tiempo te puedes quedar con varios regalos, y lo peor, que tengas la mala suerte de no quedarte con ni uno, ¡como me pasó a mi dos veces!”, cuenta Carolina Pizarro (ingeniera comercial, 37), quien practica este juego familiar desde hace 6 años.

Pascuero bromista
Acá hay que conocer bastante a la persona y tener mucha confianza, así que probablemente esta dinámica aplica para la Navidad en casa, no para la oficina. Se hace un sorteo entre los participantes, tal cual el amigo secreto, pero el regalo debe ser una broma. ¿De qué tipo? Acá entran en juego la creatividad e imaginación de cada uno, pero la idea es que sea algo de lo que todos se puedan reír y, por supuesto, que no ofenda a la persona. “En mi casa somos muy buenos para las bromas, así que pensamos que en lugar de gastar plata en regalos, cada uno pensara en una broma, pero con cariño. Cada año nos vamos especializando más y cada uno se esmera por encontrar algo divertido, que puede ser desde un regalo simbólico o nostálgico, hasta algo más elaborado como un montaje de fotos o video”, dice Vicente Martínez (agrónomo, 34).

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