Belleza

Alivio a los excesos

Este ritmo intenso de fin de año nos está pasando la cuenta. La vida social a mil, mucha carga laboral y pocas horas de sueño se combinan con festines culinarios donde solemos comer de más. La ‘fatiga de material’ es inminente, por eso identificamos siete problemas comunes que se pueden solucionar con algunos truquitos de belleza y nutrición.

  • Francisca Colussa

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Ojos cansados

Rojos e hinchados, los ojos son los que delatan más rápido el carrete, la falta de sueño y el cansancio acumulado; aunque también influyen la alimentación y el consumo de alcohol. “En general todo lo frío ayuda a descongestionar y a disminuir la inflamación. La manzanilla y el pepino tienen propiedades descongestivas, por eso recomiendo usarlos en compresas heladas en el caso de la manzanilla y en rebanadas el pepino, que además tiene propiedades hidratantes. Lo importante es dejarlas unos 15 a 20 minutos para que puedan actuar”, aconseja Karen Espinoza, cosmetóloga y directora del centro de estética Zapatitos Rojos. Otra costumbre importante para evitar la inflamación de los ojos es desmaquillar siempre, sobre todo si se ha aplicado máscara de pestañas. “Por lo general son fórmulas que contienen silicona y al no removerla presiona los pelitos de la base de las pestañas y eso inflama la piel del párpado”, agrega Karen.

Pies adoloridos

Muchas horas caminando o varias de pie con tacos altos hacen que nuestros pies sufran. Para aliviarlos se pueden alternar inmersiones (durante 10 minutos) en agua tibia, que calma los dolores, y fría, para reducir la hinchazón. Si el dolor viene por usar tacos, es debido a la contracción de los tendones del pie. “En este caso lo ideal es caminar a pies descalzos, muy lentamente, haciendo el movimiento de pisar con conciencia para activar la musculatura y relajar los tendones.

También sirve presionar la planta con los dedos pulgares, y otra alternativa es hacer un masaje con una pelota de tenis, poniendo el pie sobre ella y rodándola hacia adelante y hacia atrás”, recomienda la cosmetóloga. Como con el calor tendemos a retener más líquido, conviene elevar las piernas por 10 a 15 minutos diarios para activar la circulación. El uso de cremas reductoras o anticelulíticas también colabora para que las piernas se hinchen menos.

¡Comí de más!

Un clásico. Se nos pasó la mano comiendo, y el resultado es un estómago abultado con sensación de pesadez, y el rostro hinchado: pura retención de líquido, que se produce “por la cantidad de sodio que uno consume en los alimentos y sobre todo en los procesados. Lo primero que se debe hacer es reducir la cantidad de sodio y aumentar la ingesta de agua pura. La mejor receta para recuperar un intestino que ha sido maltratado por excesos, tanto por volumen de alimentos ingeridos como por consumo de irritantes (grasa, alcohol y condimentos), es dejarlo reposar y disminuir su carga. El agua es un gran lavador del sistema digestivo y de las toxinas que hemos consumido; también la fibra de frutas y verduras, que funciona como una escoba en los intestinos”, dice la nutrióloga de Clínica Meds Ximena Muñoz. Por lo tanto, al día siguiente de una comilona se recomienda una dieta abundante en frutas y verduras, y líquidos -sobre todo agua, porque muchas de las sensaciones de malestar en esta época se producen por falta de esta-, y comer porciones pequeñas. ¿Ayudan las infusiones? “Algunas como la manzanilla contribuyen a aliviar los síntomas porque tienen un efecto en la peristalsis (movimiento de los intestinos) y hace que se recuperen. El agua tibia ayuda a bajar la hinchazón también, al mejorar el tránsito intestinal. Lo principal que uno tiene que hacer es dejar de agredir el sistema digestivo”, agrega la especialista.

De evento a evento sin aumentar kilos

¡¿Cómo resistirse a las tentaciones culinarias de estas fechas?! Terminar diciembre con el mismo peso es todo un desafío, pero con moderación se puede. “Lo primero es mantener porciones pequeñas de los alimentos más grasosos. No es lo mismo comerse un pedazo de torta que comerse dos. Uno sabe qué alimentos engordan, entonces sírvete una porción pequeña. En esta época hay que hidratarse bien, muchas veces comemos de más porque el cuerpo está buscando agua.

Otra recomendación es evitar llegar a estas situaciones con hambre, porque se hacen malas elecciones. Comer antes del evento una ensalada liviana con una proteína (que genera saciedad) evitará llegar muerta de hambre y sucumbir a la tentación de cosas ricas. En un cóctel siempre se debe evitar las grasas, lo que tenga mayonesa, crema, etc., y en cambio privilegiar aquellos alimentos que tengan proteínas como una brocheta de pollo, o queso de cabra. Con respecto al alcohol, mientras más grados alcohólicos tenga mayor cantidad de calorías. Es mejor preferir espumantes y vinos, en una porción adecuada, una copa para una mujer y dos para un hombre”, aconseja la nutrióloga de Clínica Meds Ximena Muñoz. Nunca está de más aumentar la actividad física durante este mes, así se gastan más calorías y se puede comer con menos culpa.

Manitos agotadas

Siempre nos olvidamos de regalonear las manos, secas y -en estos días- hinchadas y adoloridas de cargar bolsas. “Los músculos de las manos son pequeños y en esta época les damos harta carga. Es importante elongarlas e hidratarlas bien. Si hiciste mucha fuerza con las manos, sumérgelas en agua fría (por unos 10 minutos) para descongestionarlas, y como hace calor, para hidratar durante el día recomiendo texturas ligeras, de rápida absorción, y en la noche, hidratar y nutrir con el mismo cuidado que le damos al rostro en la noche, porque las manos envejecen igual que como lo hacen la cara y el pecho, y también necesitan atención”, dice Karen Espinoza.

Hay ejercicios que sirven para estirar las manos, por ejemplo juntar las palmas hacia abajo (como un rezo invertido) y mantener por 5 a 10 segundos para aliviar los dedos y antebrazos. Otra opción es apoyar la mano en la pared y voltear el cuerpo para estirar el brazo completo y la mano.

¡Oh no! Me salieron granos

A muchas personas el estrés les juega una mala pasada y la piel reacciona con un brote de acné (típico cuando tienes un evento importante). Lo peor es reventar los granos y volverse loca comprando productos antigrasa o antiacneicos. “Lo ideal en estos casos es acudir a una limpieza profesional, que limpia bien los poros y retira las impurezas sin dañar la piel. En casa, limpiar mañana y noche el rostro con productos suaves, ojalá para piel sensible, porque muchas veces los brotes de acné no tienen que ver con un exceso de grasa, sino con condiciones internas como las hormonas, o ambientales como el estrés, y al comprar productos específicos para controlar el sebo se crea un desbalance que reseca el cutis, y como resultado la piel produce más grasa. Ante cualquier duda lo mejor es acudir a un dermatólogo para determinar el tratamiento más adecuado a cada persona. También hay soluciones ‘parche’ como camuflar el grano con maquillaje (revisa en nuestra web el artículo ‘A prueba de imperfecciones’ que salió publicado el domingo pasado).

Gris y ojerosa

Nada atractivo, pero así se ve la piel cuando está opaca. Hay varios factores que influyen, la contaminación, falta de hidratación o exceso de células muertas. “La limpieza y la hidratación van de la mano, porque no saco nada con hidratar si la piel no lo va a poder absorber porque sus poros están obstruidos, por eso la exfoliación es fundamental (una vez por semana solamente porque la radiación es fuerte en esta época). Así el cutis se ve radiante y más saludable. También hay tratamientos de oxígeno que estimulan la capacidad de nutrición de la piel. Funcionan muy bien en pieles que han pasado años sin hacerse una buena limpieza”, asegura Karen. Aumentar las horas de sueño en lo posible y la ingesta de agua (un mínimo de 2 litros diarios) ayudarán a que la piel se mantenga en mejor estado, incluso durante periodos de estrés.