Vida Sana

Todo sobre la dieta paleo

Volver al origen y alimentarnos como lo hacían nuestros ancestros hace miles de años es la esencia de la dieta ‘paleo’, que más que un régimen es un nuevo estilo de vida saludable. Su invitación es a dejar de lado los carbohidratos, azúcares y grasas procesadas, para concentrarse en las proteínas, verduras, frutas, semillas y frutos secos.

  • Angélica Lamarca

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Producción Male Chahín  Foto Alejandra gonzález

Un estilo de vida. La nutricionista Catalina Manríquez, de Centro Integral de Nutrición y Metabolismo (catamanriquezp@gmail.com), explica que la dieta paleo, más que un tipo de régimen, es un estilo de vida basado en la evolución humana, donde se busca recuperar la salud y la vida natural del Homo sapiens. El paleolítico, el cual le da el nombre, fue el período en que se evolucionó de Homo habilis a Homo sapiens. Durante esta era los hombres eran cazadores y recolectores, y por esto en esta dieta se consumen proteínas, frutas, verduras, tubérculos, semillas y frutos secos.

¿Qué comer y qué no? Pilar Caviedes, licenciada en nutrición y socia fundadora de Buonmangiare (evaluaciones nutricionales y talleres de cocina, pcaviedescamus@gmail.com), entrega el listado de alimentos permitidos y prohibidos:
Sí: verduras, proteínas como carne roja, blanca, pescado y huevo, semillas y frutos secos, especias y hierbas, aceite de oliva y de coco, y frutas.
No: carbohidratos refinados, azúcar, pasteles y dulces, arroz blanco y fideos, frituras, trigo, pan, bebidas, cereales y lácteos.

Para comprender aun mejor. La nutricionista Valentina Uauy, de Clínica UC San Carlos de Apoquindo, explica que esta dieta plantea que los humanos modernos somos genéticamente similares a las sociedades cazadores-recolectores de la era paleolítica, y que la introducción de nuevos alimentos a través de los avances agrícolas hoy contribuyen a predisponer a los individuos actuales a desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares y obesidad, entre otras, que eran poco comunes en el pasado.
¿En qué consiste?: La idea es favorecer el consumo de alimentos similares a los que eran consumidos por cazadores-recolectores, como las carnes consideradas altas en proteínas, altas en ácidos grasos insaturados (omega 3 y omega 6) y bajas en grasas saturadas; frutas y verduras.
¿A quiénes se recomienda?: Puede ser consumida por cualquier persona, especialmente quienes deben cuidar el peso corporal o prevenir enfermedades cardiovasculares. Hay estudios que sugieren su eficacia en pacientes con diabetes tipo II.

Más energía, menos grasa. Catalina Manríquez explica que nuestros ancestros solo comían plantas y animales, y de estos obtenían todos los nutrientes que necesitaban. Además se alimentaban esporádicamente, ya que no contaban con un abastecimiento constante de productos como lo tenemos hoy. De esta manera, la grasa acumulada en el cuerpo era usada como energía en tiempos de escasez. Actualmente, la ingesta de carbohidratos es excesiva y las personas se mueven menos, por eso almacenan más grasa de la que gastan.

Beneficios. Pilar Caviedes explica que, al ser alta en proteínas y vegetales, produce mayor saciedad, lo que permite bajar de peso, reducir centímetros de cintura, regular los niveles de azúcar en la sangre y mantener una musculatura adecuada.
Consejo: Si es difícil de hacer o es muy distinta a la dieta que se lleva a diario, lo ideal es empezar con cambios pequeños. Por ejemplo, quitando las bebidas o el pan y luego las pastas.

Día de dieta paleo. La experta en comida saludable Pilar Caviedes entrega un ejemplo de cómo sería llevar esta dieta durante un día:
Desayuno: omelette con tomate + 1 porción de fruta (por ejemplo, piña)
Colación: ¼ taza de mix de semillas y frutos secos, por ejemplo: semillas calabaza + almendras + avellanas.
Almuerzo: solomillo de cerdo al horno + ensalada de espinaca con tomate cherry + zanahoria. Aliño de limón y aceite de oliva.
Té: manzana con semillas de maravilla.
Cena: salmón a la plancha con romero + ensalada de rúcula con champiñones y aliño de aceite de oliva y limón.